La ópera más chic llega al Liceu con 'Capuletos y Montescos'

El modisto Christian Lacroix resalta el alma de los personajes en este montaje de la obra de Bellini protagonizado por Joyce DiDonato y Patrizia Ciofi

Joyce DiDonato (derecha), caracreterizada como Romeo, en el primer acto de ’Capuletos y Montescos’, en el Liceu.

Joyce DiDonato (derecha), caracreterizada como Romeo, en el primer acto de ’Capuletos y Montescos’, en el Liceu. / AUGUST BLÁZQUEZ RUBI

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MARTA CERV ERA / BARCELONA

La ópera más chic recala en el Liceu con una producción de ‘Capuletos y Montescos’, de Bellini, con vestuario de Christian Lacroix. El cotizado modisto ha diseñado los elegantes y extravanfantes vestidos de esta tragedia lírica en dos actos inspirada en el drama de Romeo y Julieta, los célebres amantes de Verona. La aclamada mezzo estadounidense Joyce DiDonato, todo un referente en el rol de Romeo, interpreta al protagonista masculino y la soprano Patrizia Ciofi a Julieta en reparto de la primera función inaugural este martes. Silvia Tro Santafé y Ekaterina Siurina lideran, respectivamente, otras funciones. Antonio Siragusa -se alterna con Celso Albelo- en el rol de Tebaldo, Simón Orfila (Lorenzo) y Marco Spotti (Capellio), completan el reparto.

MUJERES SIN VOZ

"El vestuario es un reflejo del alma de los personajes", destaca Vincent Boussard, director de escena que debuta en el Liceu. Lleva más de 15 años colaborando con Lacroix, autor de unos diseños inspirados en la moda del siglo XIX que también integran elementos actuales. "Bellini cortó deliberadamente la voz a las mujeres en esta pieza", dice Boussard. Julieta está sola en esta obra, el resto de personajes a su alrededor son hombres. Sin embargo, Boussard llena el escenario de figurantes femeninas "con una flor en la boca porque no pueden hablar". Todas llevan un modelo único y diferente. "Es una manera hacer visibles a las mujeres con una celebración de la belleza femenina. En aquella época muchas expresaban su libertad y su singularidad a través de su ropa". 

El vestuario de Julieta es distinto a todos. "Sus vestidos son un reflejo de su estado interior", afirma Ciofi. "No es un modelo simétrico sino que está roto, hay retazos de ropa que cuelgan para mostrar a esta mujer rota por dentro, dividida entre Romeo y su padre. Julieta vive como en una cárcel de la que no puede escapar". Joyce DiDonato, una veterana de esta producción que estrenó en San Francisco y también cantó en Múnich solo tuvo palabras de elogio para Lacroix. "Para interpretar un chico adolescente necesito vestuario acorde con él y me siento muy a gusto con los diseños de Lacroix: sus diseños reafirman la bravura y la rebeldía y el atrevimiento de Romeo, sobre todo el del primer acto".

Los trajes, algunos más extravagantes que otros, evocan el siglo XIX pero no así los decorados, que huyen del realismo y acentúan el asfixiante universo de los amantes a través de unos sobrios y modernos decorados de Vincent Lemaire.

UNA PARTITURA SINGULAR

El áspero y dramático enfrentamiento entre las familia de los Capuletos y los Montescos se contrapone al frágil amor de Romeo y Julieta. Este es un aspecto que tanto Boussard como Riccardo Frizza, director musical, resaltan."Necesitas un teatro lleno de vibración y sensible, capaz de desnudar los personajes y mostrar su tensión interna", dice Boussard. Frizza, que dirigió esta producción tanto en su estreno en San Francisco como en Múnich, añade: "Para mí es la mejor obra de Bellini, más que 'Norma'. En 'Capuletos y Montescos' es una apuesta por la sencillez de la estructura y la levedad de la orquesta".

El dircetor alaba la modernidad del final, cuando los dos personajes van apagándose igual que la música. Aquello no se estilaba en absoluto en época de Bellini y descolocó al público en el estreno de la obra en Venecia en 1830. Un año más tarde, la ópera se representó en Florencia con un final distinto. Las divas querían más lucimiento y presionaron al compositor para que cambiara el final. Lo sustituyó por otro de la ópera de Nicola Vaccai, 'Giulieta e Romeo', más fiel a la tradición y con más exhibición vocal para la 'prima donna'. Habría que esperar al siglo XX para recuperar la versión original.

VOCES CON EXPERIENCIA  

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Desde que en el 2008 coincidieron en París interpretando la ópera de Bellini, Ciofi y DiDonato no habían vuelto a coincidir en ‘Capuletos y Montescos’. No deja de ser una suerte pues la mezzo se ha unido al reparto tras la cancelación de la anunciada Elina Garanca. "Hace escasos días estaba bañándome en Las Galápagos, a donde me desplacé tras realizar un recital en Quito a beneficio de las víctimas del terremoto en Ecuador", explica DiDonato. "Necesitaba descansar y he estado nadando, viendo tiburones, rayas gigantes y observando las mismas tortugas centenarias que vio Charles Darwin. Espero haber refrescado mi memoria y saber mi parte para el día del estreno", bromeaba esta sólida intérprete con muchas horas de vuelo como Romeo.

La famosa cantante que en temporadas anteriorres triunfó en el Liceu con 'Cendrillon' y 'Maria Estuarda' ofrecerá también un recital el próximo 27.

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