25 nov 2020

Ir a contenido

Jaume Plensa expone cuatro obras en el Palau de la Música

"Mis obras son un vínculo que aporta una nueva mirada al Palau", afirma el artista plástico, escultor y grabador

EFE / BARCELONA

El escultor Jaume Plensa. 

El escultor Jaume Plensa.  / SERGIO LAINZ

El artista plástico, escultor y grabador Jaume Plensa acerca su concepción artística a los ciudadanos barceloneses con cuatro de sus obras que se exponen en el edificio modernista del Palau de la Música Catalana, una exposición que crea "un vínculo que aporta una nueva mirada al Palau".

"La escultura es ideal para crear espacios y yo he intentado concebir un puente entre el lugar y la sociedad", ha explicado Plensa, que ha aclarado que "todas las obras giran alrededor del ser humano como un homenaje a la música, pero también a la vibración del cuerpo".

La exposición comienza con la obra 'Carmela' en el exterior del Palau, una escultura de hierro fundido y 4,5 metros de altura de una "belleza mediterránea clásica" que se ubica en una "esquina virtual", ya que la figura parece cambiar dependiendo de la perspectiva y el lugar en la que se encuentre el observador. De esta forma, la obra invita a rodearla para poder obtener una visión distinta a cada paso, una idea que Jaume Plensa ha asociado a la memoria: "Comprimimos nuestros recuerdos, como yo he comprimido a 'Carmela', que creo que es una escultura que funciona muy bien con esta búsqueda de si estamos completos o no".

La siguiente escultura de acceso libre, bajo el nombre de 'Silent music III', es una obra hecha en acero inoxidable pintado de blanco que simula un ser humano construido de partituras y que se completa con una base de piedras de mármol, piedras que el escultor considera como "una metáfora de la sociedad, porque cada piedra es diferente". La figura de "Silent music III" es otro homenaje al "alfabeto común" de la música, una forma escrita con notas y vacíos que en este caso crea una silueta situada en la sala del Foyer del Palau y que indica el recorrido que hay que seguir para llegar a las dos últimas esculturas, que acoge la sala Lluís Millet.

"RELACIÓN DE ESPERA"

'Sanna's dream' y 'Rui Rui's Dream' son las únicas obras que el escultor no expone por primera vez. Creadas en 2014, son dos obras de dos metros de altura que muestran los rostros enfrentados de dos chicas jóvenes, en un espacio que recuerda a un templo al quedarse completamente en silencio. "He seguido la idea del retrato, no de forma específica, sino para hacer una imagen de todos nosotros", ha comentado Plensa, que escogió el rostro de una niña de Shangai y otra de Suecia para transmitir la internacionalización como un fragmento pequeño de la sociedad que se extrapola a nivel global.

El artista catalán regresa a Barcelona, una ciudad que para él ha significado "una relación de espera", con unas obras que ofrecen una "belleza fugaz" en contraste con el modernismo tradicional del espacio: "Una exposición empieza cuando se acaba, porque es entonces cuando se nota el vacío que ha generado, lo efímero", sentencia Plensa.

Mientras que 'Carmela' se podrá contemplar del 7 de abril al 18 de septiembre, las otras tres esculturas situadas dentro del Palau de la Música solo serán visibles hasta el 16 de mayo, una oportunidad que el director general del Palau, Joan Oller, ha definido como "una transgresión que denota sencillez y belleza más allá de la música".

La muestra se ha enmarcado en el diálogo entre artes plásticas y arquitectura modernista, una iniciativa impulsada desde hace cuatro temporadas por la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música Catalana, para proponer una reflexión sobre los cánones y el valor del concepto clásico para cada generación.