29 mar 2020

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LA "TRAVESURA" DE UNA UNA "NUMBER ONE"

Zoofilia en el aula de P3 con Pilarín Bayés

La veterana dibujante infantil se deja seducir por Òscar Dalmau para ilustrar el desinhibido 'Abcdario para adultos'

Anna Abella

Òscar Dalmau y Pilarín Bayés, durante la presentación de ’Abcdari per a adults’, en un aula de P3 de la Escola Ipsi, la clase dels Trens. / ÁLVARO MONGE

Òscar Dalmau y Pilarín Bayés, durante la presentación de ’Abcdari per a adults’, en un aula de P3 de la Escola Ipsi, la clase dels Trens.
Página de ’Abcdari per a adults’, de Òscar Dalmau y Pilarín Bayés. 
Página de ’Abcdari per a adults’, de Òscar Dalmau y Pilarín Bayés. 
Página de ’Abcdari per a adults’, de Òscar Dalmau y Pilarín Bayés. 
Página de ’Abcdari per a adults’, de Òscar Dalmau y Pilarín Bayés. 
Página de ’Abcdari per a adults’, de Òscar Dalmau y Pilarín Bayés. 

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A punto de cumplir 75 años, Pilarín Bayés ha caído en las redes de un “encantador de serpientes”, Òscar Dalmau, que entre programa y programa de ‘El gran dictat’ (TV-3) ha sabido llevarla al huerto: en el vídeo promocional acaban nada menos que en la cama. Pero no piensen mal. “Le he visto en calzoncillos y calcetines pero somos solo amigos”, sonríe la venerable dibujante con su eterna sonrisa, entre pícara e inocente, en un no menos inocente escenario, un aula de P3 de la Escola Ipsi. Pero muy lejos de la candidez estaba la atrevida propuesta de Dalmau (Barcelona, 1974), que convenció a Bayés (Vic, 1941) para que, tras toda una vida ilustrando la friolera de 930 libros infantiles, entre ellos, la Biblia para niños, creara los dibujos de ‘Abcdario para adultos’ (Bridge), poniendo en escena perlas como la F de felación, donde “El flamenco Federico, falto de falo, finge felarse”. 

Por él, habitual de la tele y radio catalanas, con sus grandes gafas de pastas y su ‘look’ años 60, la entrañable Bayés ha hecho “una travesura”, confiesa, aunque “muy estimulante intelectualmente”. Pero Dalmau no las tenía todas consigo. “Cuando quedamos para explicarle el proyecto le llevé ejemplos de frases cándidas para que no se asustase. No me atreví con la Z de zoofilia o la C de cocaína… Empecé con la M de mierda, donde ‘la mosca Margarita merienda mucha mierda marrón’, para que pudiera dar el titular que resumiría el libro: ‘Es la mierda más grande que he dibujado nunca”, bromea el presentador en una clase en la que los niños han sido sustituidos por periodistas tomando notas desde diminutas sillas.  

"NO SOY UNA MONJA"

“A mi edad ha sido un reto que me ha hecho mucha ilusión, que gente de tanta modernidad piense que puedo participar en un proyecto distinto y quiera trabajar contigo. De hecho, yo no soy una monja. Y cuando te pones, te pones”, cuenta la dibujante, que reconoce haber sentido “una mezcla de espanto, ganas de superar ese reto y curiosidad por ver la reacción de la gente”. Reacción que en su Vic natal, aquella ‘ciutat dels sants’ de la novela de Miquel Llor, atestigüa desde una esquina del aula Marga, la hija de Bayés: “Me han dicho, ¡Pero cómo le has dejado hacer esto!”. 

Dalmau tuvo claro desde el principio que si debutaba con un libro sería con algo que tuviera “violencia gratuita, parafilias, sangre, droga, muertos y alcohol”, pero como no se ve escribiendo una novela y es amante de coleccionar álbumes ilustrados, pensó que la solución sería “pervertir el formato de los antiguos abecedarios escolares”. Eso sí, ilustrados por “la ‘number one’, con dibujos que al primer vistazo uno identifica como infantiles”. 

Ahí entró la complicidad de la editora Yolanda Batallé, que hizo posible esta “historia de amor” que ha alumbrado este ‘Abcdario para adultos’, del que se publica una versión en castellano (con prólogo del Gran Wyoming) y otra en catalán (con introducción del propio Dalmau), con diferencias en algunas letras. “En catalán no podíamos tener la Ñ de coño, donde ‘el ñandú Íñigo añade coñac añejo al coño de la cigüeña”, aclara el guionista de programas de humor como ‘Polònia’ y ‘Crackòvia’.  

“A quien nos diga que es como un Kamasutra escolar con animales le diré que no todo es sexo. Aparecen otros tabús como el racismo, el consumo de alcohol y drogas, la violencia...”, puntualiza el autor, que a sus 42 años, rebuscando en el diccionario algo para la letra U, ha descubierto qué era la urolagnia. “Resulta que es la lluvia dorada…”. Mientras, Pilarín, a sus espaldas, retrata a su compañero de aventura en la pizarra convertido en un simpático diablo de grandes gafas de pasta...