Viajar con Toni Catany desde la Pedrera

La gran exposición anual del centro del paseo de Gràcia está dedicada al fotógrafo mallorquín fallecido en el 2013

 Exposición de Toni Catany en La Pedrera. El fotógrafo, en el 2008, por Adrià Pujol.

 Exposición de Toni Catany en La Pedrera. El fotógrafo, en el 2008, por Adrià Pujol.

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Cuando han pasado dos años y medio de la muerte del fotógrafo mallorquín Toni Catany (Llucmajor, 1942 / Barcelona, 2013), la Pedrera le dedica a partir de hoy la primera revisión extensa de su obra con la exposición 'Toni Catany. D'anar i tornar'. Una selección a cargo de Alain D'Hooghe y Antoni Garau, vicepresidente y director de la Fundació Toni Catany, centrada en el concepto del viaje: de Llucmajor a Barcelona, del Mediterráneo a nuevos mares y tierras como el Caribe y la India, del pasado al presente (a través de los objetos o de la actualización de viejas técnicas y modelos pictorialistas en la fotografía).

Aunque extensa, la exposición no es la antología exhaustiva que deberá pasar aún más tiempo para que se produzca: por ejemplo, de los primeros 15 años de su trabajo ("en los que aún no era el Catany que conocemos, en que utilizaba esquemas de la generación de Miserachs o Català-Roca que dejó atrás", explica Garau) solo hay una fotografía con niño rapado y campesina mallorquina de 1967. Ni los viajes con Porcel para 'Destino' ni los retratos de Maria del Mar Bonet para sus discos.

EL RECORRIDO

La exposición, con un 70% de fotografías inéditas, tiene no obstante una ambición global: incluye los objetos que Catany coleccionaba y utilizaba en su estudio, fotografías de distintas épocas (básicamente de 1979 al 2013, aunque primando su último periodo), distintas técnicas (desde el primitivo calotipo hasta la fotografía digital y la veintena de libros que se autoeditó), distintos paisajes y varios de los temas principales de la obra del fotógrafo: desnudos, naturalezas muertas y retratos.

El recorrido de la exposición empieza con sus primeras experiencias con el calotipo, los desnudos, los bodegones  y los paisajes de Mallorca. Prosigue con el retrato, encarando como si no hubiesen miles de kilómetros entre ellos a modelos de Venezuela y la India, la serie basada en los barcos y peces que trajo de Venezuela (otro viaje más, el que va de los objetos coleccionados por todo el mundo hasta su utilización en el estudio), las naturalezas muertas de los años 80, con flores y frutas, encaradas a las exóticas de sus viajes del siglo XXI, sus imágenes más oscuras, la serie 'Parets mestres', con muros de todo el mundo, los 'cossiols' que elaboraba su madre, y la serie postrera de los 'Altars profans'.

En los textos que acompañan el recorrido, la voz de los comisarios está ausente: el protagonismo lo tienen textos del propio Catany, como aquel en que se define como paciente pescador de imágenes, en lugar del modelo de fotógrafo cazador del instante decisivo definido por Cartier Bresson. De hecho, según Garau, el instante decisivo de Catany es el del trabajo posterior sobre la imagen.

EL LEGADO

El cambio de gobierno en las islas baleares, ha explicado Garau, hace ser un poco más optimistas sobre el futuro del proyectado Centre Internacional de Fotografia Toni Catany de Llucmajor, para el que hay ya un acuerdo de intenciones con el ayuntamiento y el Consell Insular de Mallorca. Sin embargo, sigue en el aire la posibilidad de que se pierdan los 4,2 millones de euros concedidos por el Gobierno central y dejados en el limbo por el anterior Gobierno del PP, y tampoco tiene un destino claro el fascinante estudio de Catany en la calle Nou de la Rambla de Barcelona.

LA PEDRERA

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Marta Lacambra, la directora de la Fundació Catalunya-La Pedrera, ha recordado que la exposición de Catany confirma el compromiso de la institución con la fotografía: desde el año 2012 ha incluido en su programación una gran muestra anual, que ha estado dedicada, sucesivamente, a Català-Roca, Chema Madoz, Colita, Leopoldo Pomés y ahora Toni Catany.

'Toni Catany. D'anar i tornar' estará abierta al público en La Pedrera hasta el próximo 17 de julio. Como actividades paralelas se ha programado una visita a su estudio del Raval, el 7 de mayo y una mesa redonda con Miquel Bezares, Pepa López, Biel Mesquida y Arnau Pons, con intervención musical de Maria del Mar Bonet.