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"El 31 me jubilo. La cosa ya no daba más de sí"

Agustí Palomares cierra El Mallot de la Margot, histórica tienda de discos de Manlleu, tras 33 años ejerciendo de guía musical en Osona

Julián García

"El 31 me jubilo. La cosa ya no daba más de sí"

JOSEP GARCIA

En apenas tres semanas, Agustí Palomares bajará para siempre la persiana de su tienda de discos. “El templo musical de Manlleu”, como la definió Jordi Puntí. El Mallot de la Margot cierra después de 33 años ejerciendo de guía de varias generaciones de jóvenes de Osona. “El 31 me jubilo. Los últimos tiempos han sido muy complicados y la cosa ya no daba más de sí. Pero me voy contento. Todos estos años han sido muy gratificantes. Donde no ha llegado el dinero siempre ha llegado la ilusión”, afirma Palomares.

Durante las últimas semanas, Palomares ha puesto a la venta, a precios irresistibles, su amplio catálogo de 7.000 títulos de todos los estilos. “Hemos vendido ya unos 1.500. No he puesto ningún cartel de liquidación en la puerta de la tienda, pero aquí las noticias vuelan y mucha gente ha venido a comprar. Personas que ya venían de chavales a comprar y que ahora son mayores y tienen hijos; también personas de fuera de Manlleu”. Para colocar el resto de títulos, Palomares ha llegado a un acuerdo con sus colegas de la Martulina Divina, la tienda de discos de Vic: “Ellos venden por internet a través de Discog, y yo les he pasado todo el estoc. Vamos a medias”.

EL INEVITABLE FIN DE UNA ERA

Palomares considera el cierre de su tienda –y el de Discos Castelló, y el de otras muchas de toda Catalunya– como el inevitable fin de una era: “Este negocio siempre ha sido muy difícil. No viene de ahora. Las discográficas han apretado mucho. El IVA, el pirateo, el 'streaming'... Pero lo peor es que los jóvenes han dejado de amar los discos como objeto precioso porque siempre los han visto tirados en el suelo, con plásticos, sin valor alguno. La cultura gratuita es cutre”.

"Este negocio siempre ha sido muy difícil. No viene de ahora. Las discográficas han apretado mucho. El IVA, el pirateo, el 'streaming'..."

Palomares recuerda el final de los años 80 como la auténtica edad de oro del disco. “En aquellos tiempos se vendía mucho, se hacía dinero. Tiempos gloriosos, con discos muy buenos, además”. ¿Y cuáles son los álbumes que más ha vendido a lo largo de estos 33 años? “El primero, ‘The Joshua Tree’, de U2, unos 500 vinilos, una burrada. El segundo, ‘Clava’t’, de Duble Buble, un grupo de la comarca. Y el tercero, ‘Nuevo catálogo de seres y estares’ de El Último de la Fila”. En estos días previos al cierre, entra mucha clientela en la tienda de la calle Baixa Cortada, pero flota en el aire una extraña sensación de vacío, de pesadumbre. Casi se encoge el alma al remover las cubetas y encontrar, a 5 euros, el fabuloso cuarto disco de Peter Gabriel en solitario, 'Peter Gabriel IV'. “Alguna joya nos queda todavía”, dice Palomares.  

“Cuando le decía a mis amigos de Barcelona que iba a abrir una tienda de discos en Manlleu, muchos me avisaban: ‘Pero tío, que con eso no vas a ganar nada’. ‘Pues nada, ya lo dejaré cuando no gane nada’, les contestaba. Y así ha sido, al cabo de 33 años…”, rememora con cierta nostalgia. “La tienda siempre había sido un lugar de encuentro. Siempre había una silla para quedarse a charlar de cualquier cosa. Me acuerdo de cuando los chicos salían del cole y venían a mirar las portadas de los elepés y a escuchar música. Todo eso hace años que se ha perdido. Son otros tiempos".