PREMIOS DE LA ACADEMIA DE CINE DE HOLLYWOOD

Los Oscar se ponen salomónicos con 'Spotlight' y González Iñárritu

El drama de periodismo y pederastia en la Iglesia católica se corona mejor película y el mexicano repite como mejor director

En interpretación ganan Leonardo DiCaprio, Brie Larson, Alicia Vikander y Mark Rylance, que da la sorpresa ante Sylvester Stallone

 Leonardo DiCaprio y Alejandro González Iñarritu, con sus Oscar como mejor actor y mejor director por ’El renacido’. / REUTERS / MIKE BLAKE

 Leonardo DiCaprio y Alejandro González Iñarritu, con sus Oscar como mejor actor y mejor director por ’El renacido’.
 Steve Golin, Blye Pagon Faust, Nicole Rocklin y Michael Sugar posan con el Oscar a la mejor película por ’Spotlight’.
 Brie Larson, tras recibir su Oscar a la mejor actriz por ’La habitación’.
 Mark Rylance posa con su Oscar al mejor actor de reparto por ’El puente de los espías’.
 Alicia Vikander recoge su Oscar como mejor actriz de reparto por ’La chica danesa’.
Ennio Morricone, al recibir el Oscar a la mejor banda sonora por ’Los malditos ocho’.

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Idoya Noain
Idoya Noain

Periodista

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Cualquiera diría que los algo más de 6.200 académicos de Hollywood se han puesto de acuerdo este año a la hora de votar para que la parte más noble del palmarés de los Oscarunos premios enfangados en esta edición en el lodazal de la discriminación racial, acabara siendo un ejemplo de corrección política. Eligieron como mejor película y dando una relativa sorpresa 'Spotlight', un trabajo de corte clásico dirigido y coescrito por el también actor Tom McCarthy (también premiado por guión original) que bebiendo de antecedentes como 'Todos los hombres del presidente' recuerda la importancia del periodismo de investigación y pone el foco en la tragedia de los abusos sexuales cometidos por el clero católico.

Sacando además su frecuente vena salomónica, y por segundo año consecutivo, eligieron a Alejandro González Iñárritu como mejor director por 'El renacido', otra película sin tacha formal pero' para buena parte de la crítica y del público' también sin alma. Pero era ese un galardón de mensaje latente: quizá no nominemos a actores que no sean blancos (llevan dos años sin hacerlo), parecían decir, pero no tenemos reparos en elevar a un mexicano a un olimpo de dos Oscar a dirección seguidos donde antes solo habían entrado John Ford y Joseph L. Mankievicz.

El triplete de Lubezki

El Chivo no eludió cierto tono crítico a la prensa por retratar en exceso los Oscar como una competición cuando “no son algo objetivo”. Entre los subjetivamente castigados, Roger Deakins, que lleva 13 nominaciones y nunca ha tocado el oro.

También en los apartados de interpretación los Oscar en esta 88º edición siguieron un guión clásico de Hollywood. A la quinta nominación como actor rindieron cuentas pendientes con Leonardo DiCaprioLeonardo DiCaprio, un nombre fundamental del último cuarto de siglo de la industria. Y el protagonista de 'El renacido' aprovechó la ocasión para darse un merecido baño de cariño (con todo el auditorio del Dolby Theatre puesto en pie) y para recordar con un potente discurso en defensa de la lucha contra el cambio climático que mucha gente en Hollywood es algo más que una cara bonita.

LÍNEAS TRADICIONALES

Estos Oscar clásicos siguieron también otras líneas tradicionales, como reconocer a la savia nueva que representan las jóvenes Brie Larson y Alicia Vikander, premiadas por su trabajo protagonista y de reparto, respectivamente, en 'La habitación' 'La chica danesa'; dar un premio merecido pero inesperado a Mark Rylance, el británico curtido sobre todo en las tablas que es la joya de la corona en 'El puente de los espías' de Steven Spielberg y que se impuso al favorito emocional, Sylvester Stallone; y hacer triunfadora siquiera numérica, con seis estatuillas en categorías ténicas, a 'Mad Max. Furia en la carretera', mucho más que uno de los taquillazos del año. También se rindieron la lógica con estatuillas para 'Del revés' como mejor cinta de animación o 'La gran apuesta' como mejor guión adaptado y dejaron espacio a la emoción, dando su primer galardón competitivo a un veterano como el compositor Ennio Morricone.

Tras la polémica  de la discriminación racial, los Oscar 2016 acabaron siendo un ejemplo de correción política

La gala, su maestro de ceremonias, muchos presentadores y muchos premios y premiados, además, ayudaron a cimentar esa sensación de que los Oscar pretenden ser o son más que premios de cine. No todos los sectores cuentan en su fiesta grande con la intervención de un vicepresidente del Gobierno, pero ahí estaba el estadunidense, Joe Biden, para demandar “cambiar la cultura” que da alas al problema de los abusos sexuales, en los campus universitarios y más allá. Ahí estaba también Lady Gaga interpretando apasionadamente la canción sobre ese drama que ha compuesto para el documental 'The hunting ground' y llevando hasta las lágrimas a algunos en la platea cuando acabó el número con varias decenas de supervivientes como ella en el escenario. Y ahí estaba Sam Smith, el cantante que arrebató a la Germanotta'  la estatuilla con su canción para 'Spectre' y que se reivindicó como “un orgulloso hombre gay” y dedicó el Oscar “a la comunidad LGBT en todo el mundo”.

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Tras el premio a 'Amy' como mejor documental, sus creadores pudieron poner el dedo en la llaga de los devastadores efectos de la cruel presión que se impone, y no solo desde los tabloides, en talentos como Winehouse. El reconocimiento para 'A girl in the river', un corto documental sobre los asesinatos de mujeres consentidos en Pakistán, sirvió a su directora para recordar el poder del cine (donde el primer ministro se ha comprometido a cambiar la ley tras ver su trabajo). Hasta el premio al mejor corto de animación, que por primera vez viaja a Chile gracias a 'Historia de un oso', sirvió para que en el Dolby Theatre se recordara el drama de los exiliados. Y cuando recogió el Oscar para mejor película de habla no inglesa por 'El hijo de Saúl', el húngaro László Nemes 'El hijo de Saúl'László Nemes mostró su esperanza de que su innovador y demoledor retrato del Holocausto recuerde que “en las horas más oscuras de la humanidad, puede haber una voz en nuestro interior que nos permita seguir siendo humanos”.