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Lluís Foix gana el Josep Pla con la segunda parte de sus memorias

En 'Aquella porta giratòria' relata su carrera como periodista a lo largo de 45 años

Ernest Alós

25 marc 2013 18 24 FOTO  ACN   Guma  Violeta El periodista Lluis Foix durant l entrevista amb l ACN 

25 marc 2013 18 24 FOTO  ACN   Guma  Violeta El periodista Lluis Foix durant l entrevista amb l ACN  / VIOLETA GUMA

El periodista Lluís Foix (Rocafort de Vallbona, 1943) ha sido galadonado con el premio Josep Pla de prosa en catalán por la segunda parte de sus memorias, titulada 'Aquella porta giratòria', en la que relata buena parte de sus 45 años de experiencia como periodista, especialmente durante los años 70 y 80, hasta su fugaz paso por la dirección de 'La Vanguardia' durante algunos meses de 1983.

Hoy en día una puerta giratoria es la vía directa que lleva de un gobierno a los consejos de administración de las empresas favorecidas por la gestión del político giratorio. Durante muchos años, era únicamente una puerta como la que da acceso al hotel (antes Ritz, hoy Palace) donde se entrega el premio Josep Pla conjuntamente con el Nadal desde 1968. O como la que (y de aquí viene el título) abría el paso a la histórica redacción de la calle Pelai de 'La Vanguardia', el rotativo donde Foix ha desarrollado toda su carrera periodística.

EL PRIMER VOLUMEN

Hace tres años, Foix sorprendió, en el marco de la ola de libros periodistas y escritores catalanes sobre sus recuerdos personales durante la posguerra y el franquismo, con sus memorias de infancia y juventud, 'La marinada sempre arriba'. Un libro de raigambre planiana, tanto por la calidad de la prosa como por el punto de vista del narrador, la mirada de un corresponsal viajado sobre un mundo rural, en su caso la Vall del Riu Corb, unas tierras de secano a caballo entre el Anoia y la Segarra.

'La marinada sempre arriba' recuperaba, para provecho tanto de quienes recordaban esas tiempos como de quienes necesitan descubrirlos a través de la lectura, los tiempos de escasez, represión, miseria pero también de esfuerzo, austeridad y contacto con la naturaleza y las tradiciones de los años 40 y 50, tanto en un ambiente rural como en la Barcelona a donde llegó con 16 años.

La continuación de ese primer volumen era un proyecto con rondaba las mesas de la editorial Columna con dificultades para darle salida por la extensión que un autor animado por las buenas críticas y una recepción del público superior a la prevista inicialmente les dio a la redacción de sus extensísimas experiencias profesionales. El Josep Pla ha sido finalmente la puerta adecuada para hacerlas llegar a las librerías con el apoyo adecuado (y una apropiada forma de relacionar a Foix con el escritor que da nombre al premio).

AÑOS 70 Y 80

La segunda parte de las memorias de Foix (por su marco temporal, los años 70 y 80, es de esperar que haya una tercera) va de su introducción juvenil en el rotativo como suplente de los traductores titulares y su ocupación a tiempo parcial como periodista durante el servicio militar hasta su accidentado paso por la dirección de 'La Vanguardia' en 1983. Según el jurado, su relato es "un espejo de las virtudes y los defectos del país" y "un homenaje auténtico a un periodismo de raza", combinado con retratos de personajes como Santiago Nadal u Horacio Sáenz Guerrero y la crónica de su actividad como corresponsal en Londres y Washington o como enviado especial a Afganistán o a Buenos Aires durante la guerra de las Malvinas.