Los mejores discos internacionales del 2015

El rapero norteamericnao Kendrick Lamar.

El rapero norteamericnao Kendrick Lamar.

Se lee en minutos

EL PERIÓDICO / BARCELONA

1. KENDRICK LAMAR 'To pimp a butterfly' (Interscope-Universal)

“No me importa una mierda el rap sin política, mi negrata”, dice el 'rapper' Kendrick Lamar en “Hood politics”, uno de los temas clave de 'To pimp a butterfly'. Su último álbum no está hecho para agradar a todo el mundo, sino por necesidad y por justicia: es un grito de guerra –pero grito sofisticado, complejo, del que pide múltiples escuchas– por una comunidad negra todavía presa del racismo institucionalizado.

A lo largo de estos casi 80 minutos de música, difíciles de digerir de una sentada, el 'rapper' hace alarde de orgullo negro para animar a los suyos a convertirse en mariposa antes que quedarse en capullo pisoteado. El disco se abre con 'Wesley’s theory' y su extracto del 'Every nigger a star' (“Cada negrata es una estrella”) de Boris Gardiner, 'sample' que resume un manifiesto desgranado después en un puñado de temas líricamente desafiantes y musicalmente cargados de free jazz, funk profundo y soul.

Es brillante, no siempre fácil, pero tiene sus 'hits' directos: la divertida 'King Kunta', el himno positivo 'Alright' o un perfecto alegato por la afirmación personal como 'i', su particular 'I can' (clásico de Nas). Tanto de estos temas como de sus compañeros seguiremos hablando, seguramente, en 25 años. A esa clase de disco nos referimos.


2. NATALIE PRASS 'Natalie Prass' (Spacebomb-Music As Usual)

Esta cantautora de Richmond estuvo, misteriosamente, a punto de dejarlo todo por la falta de éxito. Pero Matthew E. White y su colectivo Spacebomb la ayudaron a crear un primer disco que no parece el primero, colección de perfectas composiciones country-soul elevadas por arreglos delicados. Si en el mundo queda lógica, ha nacido una estrella.


3. SUFJAN STEVENS 'Carrie & Lowell' (Asthmatic Kitty-Popstock)

El cantautor resbaló ligeramente en 'The age of adz' (2010), en el que sus deseos de libertad y transgresión derivaban en un cierto horror vacui. Con 'Carrie & Lowell' recupera su mejor intuición melódica y encuentra un equilibrio delicado entre sus orígenes acústicos y los experimentos electrónicos de su época reciente. Todo, además, tiene una misión noble: rendir homenaje a su madre, que murió a finales del 2012, y su padrastro.


4. GRIMES 'Art angels' (4AD-Popstock)

Este no será probablemente el disco que convierta a Grimes en estrella: la canadiense sigue haciendo equilibrios entre el experimento y la accesibilidad, pero se impone, en conjunto, lo primero. Seguirá siendo la estrella pop de un planeta imaginario bastante mejor que este. Pasión por la búsqueda y emoción melódica a raudales en este 'Art angels'.


5. JULIA HOLTER 'Have you in my wilderness' (Domino-Music As Usual)

Disco a disco, la artista de Los Angeles ha ido liberando sus canciones de sus impulsos más deliberadamente esquivos para refinar su estilo en aras de la emoción. 'Have you in my wilderness' parece el sonido de una artista conectada con su yo más íntimo y con la suficiente generosidad para compartirlo. 'Feel you', 'Night song', 'Sea calls me home': los hitos delicados se multiplican en una obra con aura de clásico instantáneo.


6. BENJAMIN CLEMENTINE  'At least for now' (Behind-Barclay-Universal)

Una de las voces más originales surgidas en los últimos tiempos, entre la clásica, el soul de Nina Simone, el jazz y el folk, pero con estilo propio y en gran medida indefinible. Clementine canaliza una experiencia vital complicada (durante un buen tiempo durmió en la calle) en canciones complejas pero viscerales que se escuchan con el estómago encogido.


7. EMPRESS OF  'Me' (Terrible-XL-Popstock)

La hondureña-estadounidense Lorely Rodriguez, alias Empress Of, ha escrito, compuesto, producido y cantado algunos de los mejores temas electro-pop del año. Todos ellos están en 'Me', primer disco bailable y/o melancólico en forma de crónica de una relación fallida. Por qué no ha sonado 'How do you do it' en todas las radios estos meses: expediente X.


8. LOW 'Ones and sixes' (Subpop-Popstock)

La mejor definición preciso que puede hacerse de 'Ones and sixes' es “otro disco de Low”. Es decir, otro disco brillante y letal de rock a fuego lento con leves tonalidades experimentales, mejor que bien escrito, cantado con emoción y especialmente apto para el invierno. La variación aquí podría ser el énfasis en atmósferas electrónicas y efectos abrasivos; es un disco menos cálido de lo habitual en ellos. Puro invierno.


9. TAME IMPALA 'Currents' (Modular-Universal)

El proyecto psych-pop de Kevin Parker culmina su conversión electrónica en un disco, por momentos, bailable hasta el delirio, como en la muy Daft Punk 'Let it happen'. En otros momentos, Parker flirtea brillantemente con el AOR ('Eventually') o borda un seductor funk líquido ('New person, same old mistakes'). En realidad, cada tema es un triunfo.


10. JAMIE xx 'In colour' (Young Turks-Popstock)

El maquinitas de The xx ha debutado en solitario con un disco a la altura de los dos de su grupo y, además, con personalidad propia. Lejos del (glorioso) monocromatismo de la banda madre, Jamie se acerca aquí a géneros diversos de la cultura de baile de Reino Unido y da siempre en el clavo. Sobre todo en 'Loud places', reunión con la cantante de The xx.


La lista de mejores discos internacionales del año ha sido elaborada con las votaciones de Jordi Bianciotto, Quim Casas, Juan Manuel Freire, Julián García, Roger Roca y Rafael Tapounet


Te puede interesar

LA 'SETLIST' INTERNACIONAL DEL 2015