Estopa, la reconquista

Los hermanos Muñoz hicieron suyo el Palau Sant Jordi con un combinado de rumba, rock y baladas emotivas

El repertorio de 'Rumba a lo desconocido' convivió con sus clásicos y un 'set' acústico a cargo de David y Jose

Los hermanos Muñoz salieron al escenario desde una lavadora gigante. 

Los hermanos Muñoz salieron al escenario desde una lavadora gigante.  / FERRAN SENDRA

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JORDI BIANCIOTTO

Si para un artista normal llenar el Sant Jordi es una gesta que se produce una vez en la vida y se recuerda con emoción a la hora de emprender el camino de vuelta a los clubs, para Estopa es al revés: lo de 'A solas'el año pasado, fue una rareza que ya ha sido severamente corregida con su regreso a los grandes recintos y una nueva noche, la séptima de su carrera, en el escenario de Montjuïc. Plaza a la que tienen tomadas las medidas, a la que anoche hablaron de tú a tú con un espectáculo más sofisticado de lo habitual, con vídeo y luces de tiros largos, y su receta de poesía de calle a golpe de rumba con pelaje rockero y algunas baladas sentidas.

Arranque con retraso, si bien no tanto como Madonna el martes y miércoles, 35 minutos durante los cuales se acomodaron los 17.234 asistentes (cifras de la organización) mientras sonaba a discreción el encantador rock grasiento de uno de los grupos favoritos de los MuñozZZ Top (ZZ Estopa, les llaman ellos). El concierto comenzó con un solo de batería de Anye Bao. Que se note que es el director artístico de la banda. Los Muñoz salieron del interior de una lavadora gigante, pintoresco detalle doméstico, y atacaron con un par de cartas seguras para entrar en calor, 'Cacho a cacho' y 'Vino tinto', tras las cuales David Muñoz se dirigió al público con armónicas palabras. "Este es un punto de encuentro de todos los catalanes, cada uno con vuestra índole, vuestra ideología y vuestras cosas. Habéis venido y os queremos dar un beso". 'Pastillas para dormir'mascarón de proa del nuevo disco, 'Rumba a lo desconocido', y el Sant Jordi del revés. Tenemos un nuevo clásico, con dos estribillos seguidos y todo, derroche. Y ese momento conocido en que David se queda mirando a las gradas, integrando al público en su modo de vivir el éxito. "Mamma mia', ¡séptima vez, Jose!".

CAMBIOS DE 'TEMPO'

Anunció, con esa ironía tan propia de Cornellà, dos horas y diez de "canciones de toda la vida mezcladas con canciones de siempre" y el repertorio fue combinando momentos de receso, como 'Hemicraneal' ("de baladetes anem molt malament, en tenim poquetes", confesó David en catalán) e injertos casi pop, 'Tonto', con el arrebato de 'Tu calorro'. "Catalunya es la patria de la rumba", celebró. "Cuando nos muramos de viejos, moriremos con la rumba catalana". Momento solemne, como cuando dijeron ser tipos poco intelectuales. "Hemos ido como mucho a Harvard, a 'Harvard-cete'", aseguró David.

Estopa cuenta con una banda frondosa, pero los Muñoz siguen en el centro de la foto, sin riesgo de ser engullidos por sus dotados músicos, y marcan el ritmo del 'set' con mano de hierro. El de anoche fue un concierto de Estopa con sus cadencias y puntos de inflexión, con esa narrativa 'Mi sombrero', historia de un yonqui sin apenas estribillo, ajena a todo sentido de la fiesta, que enlazaron con 'Ya no me acuerdo', cantada con sentimiento por Jose (y con un solo de teclado de Nacho Lesko, viejo cómplice de El Último de la Fila). Tras 'Gafas de rosa', la canción más política de 'Rumba a lo desconocido', sobre la inhibición frente a los problemas colectivos ("Saca tu sonrisa más casposa / Relájate y disfruta de tu país"), los Muñoz se quedaron solos para recordar sus orígenes a dos voces y dos guitarras: 'Vuelvo a las andadas', 'Destrangis in the night', 'Mi primera cana' y un 'Tan solo' al que a medio trayecto se sumó la banda.

CANCIÓN SORPRESA

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Identificar medios tiempos con madurez es un estereotipo, pero anoche hubo algunos de nuevo cuño que matizaron su guión rumbero expansivo: de 'Ando buscando' (que grabaron para un videoclip) a 'Mundo marrón', esta tras un rescate no previsto, 'Vacaciones'. Un poco de virtuosismo flamenco en la introducción de 'El del medio de Los Chichos', a cargo de Juan Maya, aportando otros colores, y eso sí, un 'Pastillas de freno' a tumba abierta, con crescendo punkie, dedicado "a la gente que se levanta a las 5 de la madrugada y a la que quiere levantarse a las 5 pero no puede". "Y encima les dicen que no quieren, ¡los hijos de la gran puta!", gritó David.

Para el ascenso a la cumbre, Estopa contó con 'Me falta el aliento''Poquito a poco''La raja de tu falda' con acordeón y toque de cumbia y 'Fuente de energía', cuñas de unos bises que abrió 'Nadie sabe' (con imponente introducción a lo 'Highway star', de Deep Purple) y culminado con 'Como Camarón'. Otra fiesta de Estopa, creciendo en público, y lo que les queda. Próxima cita, el 15 de octubre del 2016.