Ir a contenido

UNA HISTORIA DE SUPERACIÓN EN EL FESTIVAL IN-EDIT

El puzle de la memoria

Un documental relata la recuperación del músico Edwyn Collins tras dos derrames cerebrales

JUAN MANUEL FREIRE / BARCELONA

«Es un documental pero no un documental normal», dice Grace Maxwell sobre The possibilities are endless, la película sobre la recuperación del músico Edwyn Collins, exlíder de Orange Juice, de un doble derrame cerebral que causó mella en su motricidad y su habla. Grace ha sido su compañera y mánager durante décadas y lleva la voz cantante en esta conversación a tres bandas; en parte porque Edwyn aún tiene dificultad, a veces, para acabar las frases; en parte por ser un encantador torbellino de mujer.

Lo que dice sobre The possibilities are endless -presentada en el festival In-Edit y de la que todavía queda un pase, el domingo, 8, a las 15.45 horas en el Aribau Club 1- es cierto. No es un documental normal. Sus directores, James Hall y Edward Lovelace, no se han conformado con coser material de archivo y reunir cabezas parlantes, sino que edifican un auténtico poema visual en torno a la odisea de un hombre al rescate de su identidad.

Si se parece a un documental reciente, es al también muy creativo 20.000 días en la Tierra, sublime exploración de la figura de Nick Cave y las profundidades del proceso creativo. (Comparten productora: Pulse Films, a seguir de cerca). «Es cierto, se parecen un poco», dice Grace. «Edwyn conoció a Nick cuando era joven». El cantante, ya en solitario, del megahit A girl like you recuerda también haber estado con él durante el Summercase del 2008, en el que Cave actuó con Grinderman: «Es un tipo tan serio. Un australiano muy serio».

Tierras Altas de Escocia

The possibilities are endless arranca en Helmsdale, pueblo en la costa este de Sutherland, en las Tierras Altas de Escocia, donde la familia de Collins ha tenido una granja desde hace un par de siglos. Hall y Lovelace ponen en imágenes, bellísimas imágenes, los intentos de Collins por recordar todo lo que le une a ese lugar. En un momento sublime del filme, Collins recuerda: «Estaba caminando por la playa. Esto era cuando tenía 14 años»… Y se ve a un adolescente caminar por esa playa. Pero luego añade: «No, era cuando tenía 8». Y el joven es reemplazado en un pestañeo por un niño.

El dúo de directores cuenta con William, hijo de Edwyn y Grace, para recrear, en cierto modo, el inicio del chispazo entre sus padres. Ella está encarnada por Yasmin Paige, la chica del querido filme Submarine«Recuerdo los comentarios de nuestro hijo al volver del rodaje», dice Grace entre risas. «No sabía qué pintaba en la película ni qué iba a salir de eso. Yasmin le hablaba de sus proyectos inminentes en Los Ángeles y él le contestaba que la semana siguiente tenía que volver al Marks & Spencer». Edwyn lanza carcajadas, pero señala, con seriedad: «¡Para mí es un actor nato!».

Un nuevo disco

En la parte final de la película, observamos los preparativos de Collins para un concierto, además de su trabajo perseverante en nuevo material. Como dice el título, Las posibilidades son infinitas. Esa frase era una de las pocas que salieron de la boca de Edwyn durante los primeros tiempos en el hospital. «Sí», «no», «Grace Maxwell» y «las posibilidades son infinitas». «Esta frase es poética, pero -avisa Grace- cuando la has oído 80.000 veces, ya no lo parece tanto (risas de ambos)».

Desde junio, esta feliz pareja vive en Helmsdale, donde han empezado a construir un estudio de grabación con grandes cristaleras transparentes con vistas al mar. Casi babeo sobre el móvil de Grace cuando me enseña las fotos.

Allí debería grabar Edwyn un nuevo álbum, tercero de canciones compuestas tras la crisis, con el que espera salir de gira. «Ahora», dice el músico, «mi única idea es grabar las canciones. Para eso hay que terminar el estudio antes…». Grace sigue: «…y luego remataremos las canciones, grabaremos, nos prepararemos para la gira y para entonces estaremos…». Edwyn remata: «¿Exhaustos?». Es encantador verles acabarse las frases mutuamente, en una mezcla perfecta. Se leen la mente. Además del disco, prometen un cofre recopilatorio de sus álbumes en solitario, al estilo del que apareció de Orange Juice en el 2005. Edwyn & Grace no se acaban nunca.

Temas: Música Cine