Ir a contenido

ESTRENO EN LA SECA ESPAI BROSSA

The Mamzelles se recicla

La compañía concibe su primera obra, 'F.A.M.Y.L.I.A', en la que no actúa

IMMA FERNÁNDEZ / BARCELONA

Tras debutar como trío musical -tienen dos discos en el mercado: Que se desnude otra y Tòtem- y darse a conocer al gran público con el anuncio Envàs, on vas?, Paula Malia, Bàrbara Mestanza y Paula Ribó se reciclaron ellas mismas como The Mamzelles Teatre. Formadas en arte dramático, además de cantantes, se subieron a escena con tres piezas de Àlex Mañas (My sweet country, The experiment y Orgia) y ahora dan un nuevo giro a su carrera con la creación de su primer espectáculo: F.A.M.Y.L.I.A., para el que han preferido bajarse del escenario. El montaje, que nació en la Sala Atrium (Ciclo Atrium Lab), se representa en La Seca Espai Brossa hasta el 8 de noviembre.

Ribó firma el texto; Mestanza, la dirección, y Malia, la dirección musical de una obra que retrata su «punto de vista friki» sobre la familia. La compañía quiso escarbar en los roles sociales y, en especial, en el que ha alcanzado, o aún no, la mujer en este siglo XXI.

Mestanza se propuso el «experimento» de dar los papeles de cinco mujeres de distintas generaciones a un elenco masculino para que sacaran «su parte femenina sin travestismos, fingimientos ni esperpento». «Quería explicar una realidad femenina desde cuerpos masculinos», cuenta.

Con sus cuerpos de hombre expuestos (aparecen en calzoncillos blancos), los actores se meten en el pellejo de un clan integrado por una madre y sus dos hijas (el padre huyó), la tía y la abuela. Enric Auquert, Guillem  Gefaell, David Menéndez, Eric Balbàs y Edu Tudela defienden los personajes, junto a Meritxell Termes. «Les pedí a los intérpretes que pensaran en sus propias referencias femeninas: madres, abuelas, tías, a la hora de abordar los personajes», añade.

La pieza, con el sugeridor subtítulo Follamos Amando Mucho y Luego Intentamos Arreglarlo, aborda «sin complejos ni reproches» la etiqueta de familia que cuelga en la sociedad actual. «De algún modo es una crítica a la mujer, nos reímos de nosotras mismas, de nuestras contradicciones, del quiero y no puedo; de lo que aspirábamos a ser y acabamos siendo. Confrontamos a la mujer contra la propia mujer, no contra el mundo», argumenta Mestanza.

El humor y la música (se cuela una canción de Rocío Jurado, de la que el trío es fan, entre el repertorio firmado por The Mamzelles) acompañan la historia de una joven autora -interpretada por la única actriz, Termes- a la que encargan un proyecto teatral sobre las relaciones de familia. Para hacerlo se sumerge de cabeza en la suya propia, marcada por la ausencia de la figura paterna que afectó su infancia.  Creció en una tribu de mujeres.

NADIE ES PERFECTO /  Los recuerdos, deseos y pesadillas asoman y con ellos las preguntas que la joven compañía lanza a la platea para que cada cual responda. «Cuando una mujer cumple con la norma típica de casarse y tener hijos para llegar a ser feliz y luego no funciona, ¿qué pasa entonces? ¿Tiene sentido hoy el núcleo familiar? ¿Hay que huir de los arquetipos, de las normas arcaicas y replantear las bases de la sociedad? ¿Y si una mujer se enamora pero no tiene buenas referencias de la vida en pareja, cómo debe afrontar la relación?», se plantea la compañía.

La obra, avanza Mestanza, no deja que los personajes caigan en los sueños rotos. Se agarra a la aceptación, al nadie es perfecto. Y mucho menos la parentela. «Hay que dejar de buscar la perfección», concluye.

Temas: Teatro

0 Comentarios
cargando