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Nicolas Winding Refn: «Para mí el arte es un acto de violencia»

El director de 'Drive' ha recibido un premio en el festival de Sitges

JUAN MANUEL FREIRE / SITGES

Nicolas Winding Refn (Copenhague, 1970) se ha labrado un aura de culto a base de conducir subgéneros a su propio, violento y estilizado terreno de juego. El director de Drive ha recogido en el festival de Sitges una Màquina del Temps en reconocimiento a su carrera.

-¿Recibir un premio de este tipo hace sentirse mayor?

-Un poco. Pero es maravilloso ser reconocido así. Si las cosas se tuercen en algún momento, puedo detenerme, mirar el premio y decir: «Bueno, tampoco lo he hecho tan mal».

-Ha aprovechado para presentar The act of seeing, un libro en el que recopila pósters de viejos filmes de serie B. 

-Muchos provienen de una colección comprada al escritor Jimmy McDonough. Era como una cápsula del tiempo. Me habría gustado caminar en los 60 por la calle 42 de Nueva York y ver esos pósters promesa de pecado.

-Los pósters de ahora, al menos los oficiales, son bastante aburridos.

-Están dedicados a recordar elementos genéricos: quién sale, de qué clase de película se trata… Pero existe un movimiento underground que está cambiando esto, gente que crea sus propios pósters para películas existentes. Es interesante.

-La serie B y la exploitation forman parte de su ADN cinematográfico.

-En realidad me gustan toda clase de películas. Por ejemplo, mi película favorita de los últimos años es Frozen. 

-Perturbadora por momentos.

-Está muy bien hecha, y la he visto muchas veces con mis hijos, y nos encanta.

-En Drive Solo Dios perdona usa referencias exploitation pero busca el arte elevado. 

-Para mí el arte es, básicamente, un acto de violencia. Una de mis referencias es Sam Peckinpah como maestro del cine brutal, pero es solo uno entre los muchos directores que me interesan.

-Su violencia es estética. ¿Cuando alguien dice que usted es esencialmente un estilista, lo toma como cumplido o insulto?

-Un cumplido. Si alguien lo usa como insulto, es porque mis películas no están contadas de forma convencional y eso confunde a la gente.

-Su próxima película, The neon demonse sitúa en la industria de la moda. ¿Será tan estética y bella como Drive?

-¿Usted que cree?

-Yo espero que sí.

-Es muy buena. No voy a decir más, porque tampoco sé cómo será. Todavía la estoy acabando.

-Es usted melómano y excoleccionista de discos. ¿Le satisface la influencia de Drive en la música actual?

-Sí, claro, estoy orgulloso. Me alegra que tantos grupos puedan beneficiarse de la película.

-Sigue reticente a la segunda parte. ¿O tiene alguna noticia que darnos?

-Uf, no quiero. Lo que sí haría es otra película con un protagonista similar, estoico, silencioso. Para mí el conductor de Drive es como el guerrero One-Eye de Valhalla rising y el teniente de Solo Dios perdona.