ESTRENOS DE CINE

Emma Watson: «Me gusta que el cine abra debates y haga pensar al público»

La actriz protagoniza junto a Ethan Hawke 'Regresión, de Alejandro Amenábar

Trailer de la película ’Regresión’ de Amenábar. / EFE / VIDEO: ATLAS

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BEATRIZ MARTÍNEZ / MADRID

La pequeña Hermione Granger de Harry Potter poco a poco se ha ido labrando una sólida carrera después de alcanzar el estrellato gracias a la famosa saga infantil-juvenil. Emma Watson (París, 1990) ha ido probando diferentes registros, y tras protagonizar el drama romántico adolescente La ventajas de ser un marginado y de ponerse a las órdenes de directores tan prestigiosos como Sofia Coppola o Darren Aronofsky, ahora estrena su primera película de terror a las órdenes de Alejandro Amenábar. En Regresión interpreta a una joven envuelta en una siniestra trama satánica que acusa a su padre de abusos relacionados con un culto demoníaco. La actriz (al igual que EthanHawke, su compañero de reparto) no pudo estar presente en la inauguración del Festival de San Sebastián, donde se presentó la cinta, pero EL PERIÓDICO habló con ella en Madrid unas semanas antes.

-¿Qué le impulsó a interpretar este personaje?

-Se trata de un papel muy emocional y complejo, muy inescrutable. Me gustaba que no se pudiera descifrar lo que en realidad pensaba en ningún momento. Nunca antes me había enfrentado a un reto así, por lo que fue una experiencia de lo más estimulante.

-En los últimos tiempos la hemos visto interpretar roles más adultos. ¿De qué forma ha orientado su trayectoria después de Harry Potter?

-En realidad en los dos últimos episodios de la saga mi personaje ya evolucionaba mucho y mostraba una mayor intensidad dramática. Así que ya desde ese momento di un paso adelante a la hora de cambiar de registro. Intento elegir papeles muy diferentes que me supongan un desafío. En Regresión mi personaje ha estado sometido a experiencias muy fuertes, y como actriz eso me exigía mejorar. Pero, por ejemplo, después de esto, me gustaría probar algo más cómico o romántico. No quiero pasarme de intensa.

-¿Conocía el trabajo anterior de Alejandro Amenábar?

-Sí, y una de las cosas que más me fascinaba era su capacidad para controlar todo el proceso creativo, porque escribe sus guiones, dirige, compone la música… eso es algo que siempre me había llamado la atención. Como actriz, saber que pones tu trabajo en manos de un autor total te da mucha seguridad.

-¿Y cómo fue su relación profesional con él?

-Mi personaje era muy complicado, tenía momentos arriesgados, y él supo conducirme de una manera muy delicada, sentida e inteligente. Lo que pasa es que el control que ejerce sobre la película es muy grande, por lo que tampoco puedes salir mucho de sus directrices, así que estás totalmente en sus manos. Al final, percibí que creía en mí, y eso fue suficiente. No estoy nada descontenta de su forma de trabajar conmigo.

-El año pasado fue ovacionada en la sede de la ONU tras su discurso a favor de la igualdad de género. ¿Qué significó para usted la experiencia?

-Fue muy importante. En el discurso expresaba algunas ideas que llevaba pensando desde que era adolescente, pero nunca pensé que llegaría a tener la posibilidad de expresarlas en público. Quería que este mensaje pudiera verse reflejado a lo largo de mi carrera a través de los papeles que eligiera, pero poder hablar durante ocho minutos de algo que llevo tan dentro, fue un sueño a nivel personal.

-¿Cree que la gente la toma más en serio desde ese momento?

-Creo que los medios de comunicación me tratan de una manera más adulta. Como si supieran que, además de hablar de temas intrascendentes, también soy capaz de tener opiniones sobre temas más complejos o delicados.

-Hablemos entonces de uno de los asuntos que aborda Regresión, la religión.

-No sé si el tema central es criticar a la religión… sería simplificar mucho la película. Yo me considero una persona muy espiritual, aunque me gusta que las películas creen o abran debates, porque son un vehículo para hacer pensar al público, no solo un vehículo para generar espectáculo. Pero en cierto modo se encuentra presente en la película la idea del fanatismo religioso. Tener creencias puede ser algo estupendo y reconfortante, pero también puede llegar a ser muy destructivo y terrorífico.

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-Cuando echa la vista atrás, hace 15 años y se ve como una niña en el casting de Harry Potter… ¿qué siente?

-Ternura y una mezcla de gratitud, sorpresa y excitación.

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