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El evangelio según Carrère

EL LIBRO DE LA SEMANA El autor publica la excepcional 'El reino'

DOMINGO RÓDENAS

Si me hubieran dicho que iba a leer con avidez insaciable un libro de más de 500 páginas que gira alrededor del Evangelio de San Lucas y los Hechos de los Apóstoles me habría echado a reír. Pero así ha sido.

El secreto de El Reino no reside sólo en que Emmanuel Carrère se mantiene fiel a la fórmula de mestizaje literario que definió en El adversario: reportaje de investigación, astucia novelística en el manejo de los datos, ritmo y estilo vivaces y generosas dosis de autobiografismo. Carrère narra siempre algo que le concierne y que, por la fuerza de esa implicación e incluso de esa intimidad, acaba arrastrando al lector. Sus novelas sin ficción poseen la fuerza envolvente de una confidencia o de una confesión, el aliento de verdad de la más lograda verosimilitud literaria y provocan inquietud y, a veces, conmoción. Si esa habilidad resultó deslumbrante en la historia de un sujeto turbio y poco recomendable como el ruso Limónov (2013), ahora se perfecciona en esta exploración sobre los avatares del cristianismo pocas décadas después del calvario y muerte de Jesucristo. Aunque lo que Carrère se propone es más una investigación textual: descubrir en los dos libros bíblicos citados los métodos de trabajo de su autor, Lucas, un médico griego culto y sereno que fue discípulo del exaltado Pablo, y que se documentó más que ningún evangelista, entrevistándose con testigos de la vida de Jesús, quizá incluso con su madre, y consultando registros de la palabra directa del Maestro.

DOBLE BÚSQUEDA

En algún momento, Carrère atisba en Lucas una remota prefiguración de sí mismo, un antecedente del escritor que investiga a conciencia pero que no renuncia a su libre imaginación para rellenar las grietas que deja el ensamblaje de los datos verificables. Por eso puede afirmar: «mi proyecto consiste en investigar sobre la naturaleza de su investigación» (p. 269). Esta doble búsqueda, magistralmente trenzada, hace el libro irresistible: Lucas tratando de averiguar cómo fue posible un hecho tan portentoso como la resurrección de Jesús, para lo cual debía reunir todos los testimonios de su vida y acceder a la versión más fidedigna de su mensaje; Carrère tratando de sorprender en el texto evangélico las huellas del Lucas escritor luchando con una materia más propia de la ciencia ficción (no es caprichosa la presencia del desdichado Philip K. Dick, cristiano maximalista, al que dedicó Carrère una biografía).

Pero, aun siendo esto mucho, no lo es todo, porque El Reino encierra también una indagación más privada: la de Carrère preguntándose cómo fue posible, 20 años atrás, su conversión a un catolicismo fervoroso, de misa diaria y honda contrición, para salir de esa fe abrasadora dos años después, aturdido como quien despierta de un coma, y regresar a su vida de intelectual agnóstico. Visitar esa versión estrambótica de sí mismo a través de las minuciosas notas que entonces tomó sobre el Evangelio de San Juan es otra forma de investigación que da un punto de fuga autobiográfico a todo este excepcional libro sobre la génesis de la civilización cristiana, sobre la irreprimible necesidad de trascendencia de la especie humana y sobre el frágil y contradictorio fundamento de nuestras creencias.

FICHA: EL REINO / EL REGNE
Emmanuel Carrère
Trad.: Jaime Zulaika / Jordi Martín Lloret Anagrama. 520 / 516 p. 24,90 €

Temas: Libros