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Balance de éxito para el Sónar

El festival cierra su 22ª edición con 118.500 visitantes y reafirma su apuesta por un ambicioso modelo de 360º

JORDI BIANCIOTTO / BARCELONA

En su 22ª edición, que se cerró en la madrugada del sábado al domingo en la Fira Gran Via, el Sónar ha dado un paso al frente con la apuesta por el modelo de 360º, integrando creatividad, tecnología y negocio, y vistas las cifras de asistencia, 118.500 personas (frente a las 112.000 del año pasado), se puede afirmar que, en el campo de la aceptación popular, el festival va por buen camino. El Sónar ha empezado este año a construir lo que uno de sus directores, Ricard Robles, ha llamado estos días «un nuevo relato», y ya sabe que cuenta con un sustento de público atento.

Con todo, el grueso de los asistentes ha vuelto este año a situarse en la franja de noche, es decir, los grandes conciertos: unas 69.000 personas que han acudido a los escenarios de la Fira Gran Via. Y aunque la dirección del festival no sabe con seguridad a qué atribuir el aumento (en el 2014 fueron 57.000), sí que considera como posibles razones el gancho de artistas para público joven, particularmente Skrillex (en tiempos en que la frase «la juventud no va a conciertos», entendiendo como juventud al público veinteañero, se ha convertido en un mantra), y la coincidencia, anoche, de dos grupos con estatus de cabeza de cartel, Duran Duran y The Chemical Brothers.

La dirección subrayó, en la rueda de prensa de balance, que se siente «cómoda» con las cifras de público en las que se ha ido estableciendo el festival, y que no se obsesiona por superarlas cada año. La asistencia del 2015 es la segunda más alta de la historia del Sónar, solo después de la singular edición de 20º aniversario, hace dos años, cuando se contabilizaron 121.000 asistentes. A los asistentes de este año hay que añadir las 200.000 visitas que registraron los servicios de streaming que transmitieron diversos conciertos. «Personas que también han seguido el festival», señaló Robles.

La importancia del festival ha hecho que, como recordó Robles, acudir a él se haya convertido en «un ritual» para los sucesivos alcaldes de Barcelona. Como Ada Colau, que acudió el viernes, «solo seis días después de ser investida», destacó Robles, que interpreta, dijo, esa visita como «un apoyo manifiesto de la alcaldesa al mundo de la cultura».

Expansión latina

El Sónar sigue creciendo mucho más allá de su epicentro barcelonés y se prepara para una expansión en territorio latinoamericano, con estrenos en Santiago de Chile (5 de diciembre) y Bogotá (7), en recintos para 20.000 y 15.000 personas respectivamente, que se suman a los regresos a Sao Paulo, Buenos Aires y las sedes nórdicas, Reykjavik, Copenhague y Estocolmo.

Los carteles latinoamericanos contarán con The Chemical Brothers y Hot Chip como figuras y, en algunos casos, incorporarán muestras del Sónar +D. «Nos interesa traer el espíritu del Sónar, que no es solo un festival de música», resumió ayer el chileno José de la Barra. Y mientras, en Barcelona ya podemos marcar la próxima cita en la agenda: del 16 al 18 de junio del 2016. .

Temas: Sónar Música