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UNA DE LAS VOCES EN ALZA DEL GÉNERO

La 'fantasy' bruta

Joe Abercrombie adapta su estilo crudo, violento y amoral en 'Medio rey', el primer título de una trilogía para todos los públicos

ERNEST ALÓS / BARCELONA

Pongamos que el tema le atrae, pero no tiene tiempo o ganas de leer las 7.000 páginas que acabará sumando la Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin. O que siente una cierto embarazo leyendo historias de dragones, espadas flamígeras y profecías, y preferiría quedarse solo con las intrigas que acaban con cabezas clavadas en lo alto de una pica, príncipes atados al remo de una galera o puñaladas en el salón del trono. O que no se está en edad de leer tramas llenas de incestos y violaciones.

Perfecto: Joe Abercrombie (Lancaster, 1974) ha pensado en usted. La trilogía que empieza a publicarse en España con Medio rey (Fantascy) cumple con estos requisitos. Y con un protagonista a recordar, el príncipe Yarvi, a medio camino de tres personajes de Martin (ingenioso, ambivalente y tullido como Tyrion, torpe y cobardica como Sam Tarly, y con una venganza que cumplir como Arya Stark) y del aprendiz de sabio Kvothe de Patrick Rothfuss.

«La idea era escribir para mis lectores habituales, para quien quiera introducirse en el género fantástico y para ese grupo de lectores a partir de 14 años, que son jóvenes pero también adultos, que empiezan a enfrentarse a temas serios en su vida y quieren leer libros serios y que no les infravaloren», explica Joe Abercrombie durante su visita a Barcelona.

Eso sí, Abercrombie sigue siendo reconocible: «En el primer libro no hay sexo (sí en los dos siguientes) y la violencia y el lenguaje son menos explícitos. Y los protagonistas no son veteranos llenos de heridas sino que tienen que forjarse un futuro. Pero creo que no renuncio a mucho más, y siguen teniendo puntos de oscuridad y ambigüedad moral; no hago potitos para bebés».

Fantasía realista

¿Aunque parezca una contradicción, podríamos hablar de fantasía realista en el su caso? «Sí, sí... Ese es mi objetivo. Quiero escribir libros que sean relevantes para el lector, con comportamientos que aunque se trate de un mundo fantástico sean creíbles. Yo creo que la fantasía puede ser un instrumento muy poderoso para hablar de la realidad. No me gusta esa fantasía al viejo estilo». 

Abercrombie reprodujo ese modelo clásico de la fantasía épica medieval en sus primeros libros pero se ha acabado sumando a esta hornada de autores post-tolkienianos, con villanos e intrigantes en lugar de héroes míticos, y mujeres fuertes en lugar de damas etéreas (además de incorporar en su caso influencias como las del wéstern o la historia y narrativa bélica, desde la no ficción de John Keegan a las novelas de Bernard Cornwell

«Empecé escribiendo unos libros que reproducían modelos muy patriarcales, pero he acabado intentando crear un mundo en el que, como en el mundo vikingo, en el que me he inspirado, gran parte del conocimiento y la gestión está en manos de mujeres; las mujeres son banqueras, diplomáticas, navegantes, científicas...»Por si necesitan una última pista de qué ofrece Abercrombie, de lo que se pueden encontrar en libros anteriores como Los héroes o Tierras rojas: su cuenta en Twitter es @lordgrimdark. Por el grimdark, un subgénero de la fantasía que se complace en lo sucio, violento y amoral. Para todos los públicos, pero grimdark.