Ir a contenido

la competencia de los partidos de champions

La Fiesta del cine pincha por el fútbol

Los espectadores de la octava edición bajan un 27%

BEATRIZ MARTÍNEZ / MADRID

La octava edición de la Fiesta del cine contaba con un hándicap difícil de superar: dos partidos importantes de la Champions en los que jugaban Barça y Madrid respectivamente. Los responsables eran conscientes del escollo y por esa razón se vieron tentados a ampliar un día más la duración de este evento cinematográfico que había comenzado a consolidarse como cita imprescindible a la hora de acercar al público a las salas.

«Contábamos con esta competencia», cuenta Borja de Benito, responsable de Comunicación y Márketing de la Federación de Cines de España (FECE), uno de los organismos implicados en la organización de la fiesta junto con la Confederación de productores audiovisuales españoles (FAPAE), la Federación de Distribuidores de Cine (FEDICINE), y el Instituto de las Ciencias y Artes del Audiovisual (ICAA). «Pero aunque las cifras puedan resultar menos espectaculares que en la anterior edición, estamos contentos, porque los objetivos se han cumplido».

Se refiere De Benito a la cifra final, que ha rebasado el millón y medio de espectadores. «Para nosotros ese era el verdadero hándicap, y es la cuarta vez que se consigue superar ese número, algo totalmente insólito si tenemos en cuenta que se trata de una convocatoria que tiene lugar en días laborables».

Sin embargo, las cifras no dejan de revelar un fuerte descenso. La estimación aproximada de esta nueva edición se queda en los 1.600.000 espectadores frente a los 2.190.000 alcanzados el pasado octubre (un 27% menos), siendo la jornada de mayor afluencia el miércoles (siempre con más tradición por ser el día del espectador), con 454.508 espectadores, 1.000 más que el martes, en el que se retransmitió la semifinal de la Liga de Campeones del Barça frente al Bayern de Munich, que congregó frente al televisor a 6,5 millones de espectadores. Entre cine y fútbol, está claro quién gana por goleada.

Hay quien dice que, además del fútbol, otra de las razones de esta bajada tiene que ver con la escasa variedad que proporcionaba la cartelera, que prácticamente se hallaba copada por la cinta de superhéroes Los Vengadores: La era de Ultrón, que evidentemente ha coronado del box office durante la semana con 448.000 espectadores frente a los 147.000 conseguidos por El viaje más largo, la adaptación melosa de una novela de Nicholas Sparks, en segundo lugar.

Mientras, tres películas españolas han logrado meterse en el top 10 estos días: A cambio de nada, la ópera prima de Daniel Guzmán (puesto ocho), triunfadora en Málaga; Sweet Home (puesto 10), filme de terror de Rafa Martínez, y Perdiendo el Norte (puesto 9), que sigue arrasando tras diez semanas en cartelera. Quizás ha faltado esa película de arrastre que supuso en la pasada edición Ocho apellidos vascos, que congregó ella sola a más de 800.000 personas. En esa ocasión, el cine español ganó a los superhéroes de la Marvel, que competían con el Capitán América. Su victoria este año, por el contrario, ha sido aplastante.

En todo caso, es la primera vez que la Fiesta del cine sufre un retroceso. «Hasta ahora la trayectoria ha sido siempre ascendente, y esperamos que retome esa tendencia el próximo octubre, cuando se celebre la siguiente convocatoria», concluye De Benito. Habrá que cruzar los dedos para no cruzarse con el fútbol.

0 Comentarios
cargando