Ir a contenido

CRÓNICA

Gesta titánica con 'Turandot'

Sabadell aclama el ambicioso montaje de la ópera de Puccini

CÉSAR LÓPEZ ROSELL / SABADELL

Esfuerzo titánico el realizado por Amics de l'Òpera de Sabadell para poner en pie, por primera vez en su historia, la exótica y a la vez intimista 'Turandot' de Puccini. La producción, estrenada el miércoles en La Faràndula de Sabadell, emprenderá, después de la función de hoy, una gira por Reus, Lleida, Viladecans, Girona, Manresa, Tarragona, Granollers, Sant Cugat y Vic.

La calurosa cogida dispensada al montaje demuestra que la inversión presupuestaria (500.000 euros) y de recursos humanos realizados valía la pena. Además de un reparto encabezado por Maribel Ortega, Andrés Veramendi y Montserrat Martí, que se alternarán en los roles con Eugenia Bethencourt, Eduardo Sandoval y Eugenia Montenegro, la propuesta incrementó la dotación coral de la formación de la casa con la Polifònica de Puig-reig y la Agrupació Sant Nicolau. La Simfònica del Vallès, dirigida por Daniel Gil de Tejada, ofreció desde el foso un meritorio respaldo musical a cantantes y coros.

La presencia de Montserrat Caballé  para arropar a su hija no pasó inadvertida. Fue una noche de emociones. La ambientación en el Pekín imperial de este montaje, a cargo de Carles Ortiz, mostró las dificultades de ubicar a un centenar de artistas sobre el escenario pero la aventura, salvando algún inevitable desajuste,  llegó a buen puerto.

Ortega, soprano dramática con expresivos recursos y buenos agudos, compuso una estupenda Turandot, y lo propio ocurrió con el tenor peruano Veramendi, que dio vida a un Calaf vigoroso y cálido. Martí se hizo aplaudir con los sensibles acentos líricos de la esclava Liù, especialmente en el tramo final. Correctos Elia Todisco (Timur), Dalmau González (Emperador) y Carles Daza, Bartomeu Guiscafré y Marc Sala como los hilarantes Ping, Pang y Pong, dentro de un montaje  espectacular por su colorido y equilibrio musical.

Temas: Música