27 oct 2020

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CUMBRE FLAMENCA EN LA SALA APOLO

Los poquitos que quedan

Rancapino y Manuel de Angustias actúan hoy con Chiquetete y Miliu Calabuch de invitados

LUIS TROQUEL / BARCELONA

Existe una expresión que cualquier aficionado al flamenco entiende. «Es de los poquitos que quedan», suele decirse de aquellos cuyo cante mantiene una genuina pureza hoy rara de ver. Tanto Rancapino como Chiquetete son, sin duda, «de los poquitos que quedan»; aunque cuando hace medio siglo ellos empezaron a fogearse apenas tenía sentido dicha expresión. «Tuvimos la suerte de crecer todavía en plena edad de oro del arte jondo», asegura Chiquetete. «Si el flamenco tiene 300 años de historia, Rancapino es la esencia de los últimos 100», añade.

Rancapino tiene de verdad 69 años, tres más que Chiquetete, y también coincide con él al decir: «Hoy apenas quedan cantaores de esos que te pegaban pellizco y te daban ganas de romperte la camisa. Es algo del pasado». Este viernes sin embargo, será presente: a las 21.30, ambos actúan en la sala Apolo. Se trata en realidad de un concierto protagonizado por Rancapino y Manuel de Angustias, con Chiquetete y Miliu Calabuch como especiales invitados. Dos generaciones de arte cien por cien gitano.

La biografía de Rancapino se títula Ronco de andar descalzo. «Había mucha hambre y yo hasta los 15 años solía ir sin zapatos», recuerda el artista de Chiclana. Por aquella época él y Camarón buscaban de venta en venta su sitio en el mundo del cante. Y también en el del toreo. «Una vez en un tentadero, iba yo con el primer traje que tenía, que me acababan de hacer en San Fernando con tela que sobraba de los oficiales del cuartel. Como él aún no toreaba, para que no se rompiera me cambié mi ropa por la suya, y cuando estaba ya con la muleta, va y se echó él también al ruedo con mi traje puesto». Tal fue su amistad, que hablar de Rancapino conlleva siempre hablar de Camarón, por más que nunca haya sido un cantaor camaronero.

Inexplicablemente, Rancapino solo ha grabado dos discos, el último hace 20 años. «Igual pronto grabo el que será mi penúltimo disco», dice. Aunque no hace demasiado pudimos escucharlo en uno de los temas más celebrados del ArteSano de Miguel Poveda. «Es artista de artistas», dice de él Chiquetete. Como lo fue también Bambino, tío del otro gran protagonista de la noche: Manuel de Angustias. Será su debut en Barcelona, con el sello de su tierra por bandera. «Si la soleá es de Alcalá y las alegrías gaditanas, la canción por bulerías es ante todo de Utrera», afirma el joven Manuel de Angustias, que aprendió bien la mejor lección de Bambino: «Siempre decía que él no cantaba, que él explicaba». Y también de su generación, como artista invitado, intervendrá el catalán Miliu Calabuch, a quien su tío Peret nombró poco antes de dejarnos como su más legítimo sucesor.

«Si algo tenemos en común es que somos capaces de expresar sentimiento alegre y triste al mismo tiempo», dice el mítico Chiquetete.

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