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CRÓNICA

No lejos de Wilco

Jeff Tweedy lució su tándem con su hijo Spencer en el Festival del Mil·lenni

JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA

Una aventura de aspecto menor, el disco de Jeff Tweedy con su hijo Spencer, de 18 años, ha proporcionado nuevas satisfacciones a los fans de Wilco. El doble Sukierae (apodo con el que padre e hijo llaman a la madre de familia) atesora, en sus 20 canciones, genuinos momentos de expresividad del músico de Illinois, y su directo, el lunes en el Auditori, dentro del Festival del Mil·lenni, fue de lo más agradable, aunque Tweedy brillara más intensamente cuando procedió a rescatar piezas del grupo.

Recital de original estructura, con un primer bloque de 15 canciones, todas de Sukierae excepto una versión de Love like a wire, de la cantautora Diane Izzo, paisana de Tweedy fallecida en el 2011 a los 43 años. Material que combinó la exploración de ambientes (en la larga Diamond light pt. 1), las arquitecturas rítmicas abruptas para lucimiento del retoño Spencer (World away) y una serie de ensoñaciones melódicas de carácter emotivo, a veces hábilmente encapotadas, de Wait for love a High as hello. Junto a los dos Tweedy, un eficiente trío de músicos que hizo felices a quienes no pueden con las filigranas de guitarra de Nels Cline.

Canciones como New moon y la dinámica, californiana, Low key, que cerró esa parcela, realzaron los dotes compositivos de Tweedy, si bien los pasajes más intensos aún estaban por llegar, y tuvieron que ver con el asalto a Wilco. El cantante y guitarrista optó por practicarlo en solitario, bajo un único foco que enfatizó su figura sobre el escenario, y fue un placer verle adentrándose con sentimiento en Via Chicago, I am trying to break your heart, You and I, Born alone... Recuerdos a Woody Guthrie en Remember the mountain bed (que Wilco grabó con Billy Bragg) y un vigoroso I'm the man who loves you para cerrar.

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folkie. Y precisamente Tweedy citó al canadiense en el último tramo de la noche, de nuevo con la banda, a través de una conmovedora The losing end con acentos country, al igual que Give back the key to my heart, de Doug Sahm (grabada por Uncle Tupelo). Libertades que quizá el hombre no puede permitirse con Wilco y que dieron a esa parte del recital un aire de felicidad rematado con una última cita a la banda madre (y a Guthrie) en California stars. Spencer saludó con el candor del adolescente en el festival de fin de curso. Todo bien en la familia Tweedy.

Temas: Wilco Música

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