POEMARIO DE PABLO NERUDA

Seis poemas de amor y un libro inesperado de Pablo Neruda

Mañana llega a las librerías 'Tus pies toco en la sombra y otros poemas inéditos', con 21 composiciones halladas en los archivos de la Fundación Neruda

Pablo Neruda en Budapest (1956).

Pablo Neruda en Budapest (1956).

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ERNEST ALÓS / BARCELONA

Hace tres años, el director de la biblioteca y archivo de la Fundación Pablo NerudaDarío Oses, inició la catalogación de los manuscritos del poeta, dispersos en cuadernos y cajas llenas de hojas sueltas, menús de restaurante y cualquier fragmento de papel donde pudiese garabatear algunos versos en tinta verde. De la criba surgieron borradores y originales de muchas de sus obras publicadas, fragmentos informes, textos claramente inacabados o descartados y poesía de circunstancias, pero también 21 poemas dignos de ser editados, «a la altura media -opina Oses- de su obra publicada». Distribuido ya el pasado otoño en Chile, Seix Barral hace llegar mañana a las librerías españolas el libro que recoge esos 21 inéditos, Tus pies toco en la sombra y otros poemas inéditos.

El origen y cronología de los versos (de 1956 a 1973) es diverso. Para dar cierta coherencia al libro, el criterio editorial ha sido agrupar los seis poemas amorosos en un primer bloque y los 15 restantes en un capítulo de otros poemas. Sin embargo, el resto del contenido de los cuadernos de los que formaban parte, o de la caja que los contenía, parece dejar claro que los muchos de los poemas formaban parte del material destinado a determinados libros, como el número 17 (para Cantos ceremoniales), los muy biográficos 12 y el 13 (para Memorial de isla Negra), el 18 (Navegaciones y regresos), el 4 (La barcarola)... ¿Se trata entonces, simplemente, de descartes?

«Hay otros poemas tachados y claramente descartados, o en un estado muy provisorio, pero estos 21 tienen un desarrollo, estaban bastante terminados y alguno incluso tiene una anotación de Matilde Urrutia conforme está revisado. Algunos de ellos están claramente destinados a un libro y están muy limpios, con pocas tachaduras y sin aspecto de borrador, así que posiblemente tuvieron una versión anterior. Para mí -explica por teléfono, desde Santiago de Chile, el archivero de la fundación- es un misterio por qué no se incluyeron». Sí es más explicable que se extraviaran algunos poemas escritos en hojas sueltas, uno de ellos en vuelo sobre Argentina, o varias odas, un género que Neruda componía con profusión, una producción que se iba incluyendo en los cuatro libros de odas que publicó en vida.

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El caudal de inéditos del prolífico Neruda, con todo, no se acaba aquí. Además de la parte de su obra publicada al poco de su muerte en 1973, de la poesía de adolescencia y juventud que se recogió en El río invisible (1980) y Cuadernos de Temuco (1996) y de su correspondencia con Matilde Urrutia (2010), no se puede descartar la aparición de futuras sorpresas en manos de coleccionistas y en cualquier caso se conoce la existencia de un Álbum de Isla Negra con 14 poemas dedicados a Alicia, amante tardía y sobrina de la esposa de Neruda, Matilde Urrutia, que la Fundación Pablo Neruda no considera oportuno publicar. El archivo Neruda también conserva, explica Oses «poemas ocasionales; poemas festivos para celebrar a algún amigo o poemas punitivos o con motivos electorales, para escarnecer a algún político o apoyar campañas electorales de Allende». Se trata, opina «de un material inédito importante pero que no tiene la calidad poética de los ahora publicados».

¿Qué se podrá encontrar en Tus pies toco en la sombra? «No hay temas nuevos, sino nuevas visiones sobre los temas que trabajó siempre: el amor, la mujer como naturaleza, la autobiografía, Chile », enumera Oses. Tanto él como el prologuista, Pere Gimferrer, destacan como «el más valioso» el poema número 4, una larga composición amorosa en la línea de La barcarola. Destacan también euna oda a los Andes, otra en el que confiesa cómo se entrega «a la degradación del teléfono» o el poema número 7, en el que Neruda habla de sí mismo cuando era «un joven recién llegado de provincia» pero al mismo tiempo se dirige a cualquier joven escritor reafirmándose en la idea de la poesía como oficio que expuso en su discurso de aceptación del Nobel: «Muchacho,/hay que ser en la vida/buen fogonero,/no te metas/a presumir de pluma,/de argonauta,/de cisne/de trapecista entre las frases altas/y el redondo vacío,/tu obligación es de carbón y fuego».