18 sep 2020

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UNA PROPUESTA QUE NACE CONTEMPLANDO EL CARIBE AFROANDALUZ

Cuando baila el mar

Raúl Rodríguez aúna sus conocimientos musicales y antropológicos en 'Razón de Son', su primer trabajo en solitario que presenta en Jamboree

NÚRIA MARTORELL/ BARCELONA

Raúl Rodríguez interpreta en acústico ’Llévame a la mar’. / CARLA FAJARDO

"AntropoMúsica creativa de los cantes de ida y vuelta. Cuaderno de trabajo (1992-2014)". Así etiqueta su lanzamiento Raúl Rodríguez en la primera página de su cuidadísimo disco-libro 'Razón de Son' que el sábado presentará en la sala Jamboree. Todo un deleite para los sentidos, rebosante de sabiduría, emoción y ritmos que se mecen al compás del mar más inquieto. Más  bailongo.

El hijo de Martirio no se conformó con licenciarse en Geografía e Historia y Antropología en la Universidad de Sevilla. Siguió indagando historias sobre "la conformación de la música andaluza, caribeña y de la Nueva España, contemplando el caribe afroandaluz antes de que surgiera el son cubano, de que el flamenco fuera flamenco y el tango fuera tango", ilustra. Tampoco se conformó con ser un virtuoso de la guitarra y creó un nuevo instrumento: el tres flamenco. Ni con las músicas y palos existentes: propone "una tonada que pueda ser utilizable por cualquiera que quiera escribir sus décimas, poniendo de acuerdo el punto guajiro con la bulería. Haciendo una síntesis para proponer una tonada o palo flamenco nuevo".

Para Raúl Rodríguez, 'Razón de Son' significa "darle sentido" a todo lo que ha aprendido y vivido, "tratando de poner de acuerdo las dos caras más opuestas y aparentemente enemigas que todos tenemos: la razón de la creatividad y la del rigor; a Dioniso y Apolo". Se ha curtido como músico capitaneando formaciones como Caraoscura y Son de la Frontera, con la que recibió galardones como el BBC Music Award y nominaciones a los Grammy. Ha acompañado a su inspiradora madre, Kiko Veneno, Santiago Auserón... Y compartido escenario con Chano Domínguez, Compay Segundo, Chavela Vargas...

Debut como 'cantor'

Con 16 años ya cantó en su propia banda, Los Innombrables, versionando a la Velvet Underground, Jimi Hendrix... Pero considera que 'Razón de Son' es su debut como compositor y "como cantor". "Cuando empecé a tocar flamenco, hice lo más prudente: me senté y arropé a muchos que cantan muy bien. Y no vi motivo de ponerme a cantar hasta que he tenido mi propio discurso. Me siento un contador de historias que no ocupa el espacio de un cantante técnicamente brillante ni el del cantaor que prioriza la queja. Le doy relevancia a lo que cuento. Y si se puede bailar, mejor".

Un ejemplo maravilloso es 'El negro Curro', el primer tema que grabó y que cuenta "en primera persona la historia de los negros curros, que son los negros sevillanos libres del siglo XVI que se fueron a América buscándose la vida".

Su hija Lua de 5 años ha sido su principal filtro. Y hasta consiguió que fluyera una letra que se le había atascado (la de la canción 'Llévame a la mar', a ritmo de fandango indiano, la pieza que interpreta en acústico para EL PERIÓDICO). "Con 40 años uno sabe lo que ignora. Ponerse a escribir a esta edad cuesta mucho. Y quería hacerlo de la forma más sencilla, a modo de un coro de niños. Llevaba tres semanas paralizado para la tercera estrofa. Lo había intentado todo. Vino Lua y le dije: 'Mira lo que ha compuesto papá. ¿Te gusta?'. Y de repente ella empezó a entonar una canción que había aprendido en la guardería: 'gira, gira, sin parar, rueda, rueda, rueda y nunca salgas del lugar'. Y así fue cómo surgió la parte que dice: 'Las vueltas del mundo/ te voy a enseñar:/ rueda, rueda, rueda/ y vuelve a lugar".

El resto de canciones, ya sean sus originales bluserías, o rescates del legado popular,o esa petenera interpretada como se canta en Veracruz, o su sentida versión de 'Romance de tus nombres' de Marta Valdés... no las dio por buenas hasta ver la reacción de su pequeña. "Si bailaba o reía, sabía que los mayores también lo harían".

¿Cuál es la razón del son? ¿Y el son de la razón? "Razón del son es lograr un espacio en el que vivir en común y a compás, sea cual sea nuestra procedencia. Y el son de la razón sería un discurso antropológico, una lógica, un pensamiento ¡divertidos, lúcidos, bailables, poéticos!".