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CONCIERTO

Pasión Vega: «Vivo la música de Carlos Cano como si estuviera hecha para mí»

La cantante presenta 'Pasión por Cano' en el Palau dentro del Festival del Mil·lenni

LUIS TROQUEL / BARCELONA

Tras abarrotar el Teatro Real y antes de iniciar su gira en mayo, Pasión Vega presentará también en Barcelona su disco Pasión por Cano en un concierto difícilmente repetible. Con el ya internacional Fernando Velázquez al frente de la Orquestra Simfònica del Vallès. Será mañana (21 horas) en el Palau de la Música, dentro del Banc Sabadell Festival Mil·lenni.

-Simplificando mucho ¿puede decirse que Pasión Vega es, ante todo, la conjunción entre la estética de la canción de autor y la copla?

-Creo que sí, porque desde que empecé ha estado muy presente la esencia de la copla y la canción de autor ha sido fundamental en mi crecimiento personal y artístico. La estética y también el compromiso que la canción de autor siempre ha tenido, el gusto por abordar historias muy concretas como algo universal.

-Y nadie encarna tan bien estas dos pasiones como Carlos Cano.

-Me recuerda todos los sabores de mi infancia, de esas reuniones familiares en las que cantaba canciones como Alacena de las monjas o María La Portuguesa con un tío mío que tocaba la guitarra. Con Carlos Cano se desdibujaban las fronteras de la copla.

-Su disco se titula, escuetamente, Pasión por Cano. ¿Para alguien de su generación ese apellido no remite más a José María o Nacho Cano?

-Teniendo en cuenta el estilo de música que siempre he hecho no creo que nadie se confunda (risas). Y eso que me encanta Mecano. Cuando de chiquilla cantaba en la parroquia hacia alguna que otra de José María.

-Hablar de Carlos Cano es hablar de Granada. Pasión Vega nació en Madrid, creció en Málaga y vive en Cádiz. ¿Qué ciudad le identifica más?

-Me siento sobre todo andaluza y en cualquiera de sus ciudades viviría a gusto. Sobre todo las que dan a mar. De hecho, Barcelona es otra de las ciudades en que mejor me siento. Me encanta su luminosidad. Es bella y a mí todo lo bello me gusta.

-Canciones como las Habaneras de Cádiz viajan hace mucho con usted.

-Es quizás la que más veces he cantado en mi carrera. La preparé cuando canté por primera vez en Cádiz, casi como un piropo, y desde entonces no he podido deja de cantarla.

-Entonces vivía aún Carlos Cano, ¿le llegó a conocer personalmente?

-Le ví actuar en dos ocasiones, pero no tuve esa suerte. Y es curioso, porque hoy muchas de sus canciones al interpretarlas las vivo como si estuviesen escritas para mí.

-¿Hacía mucho que quería dedicarle un disco dedicado a él por entero?

-En muchas ocasiones lo he pensado, pero quería hacerlo con alguien que me ayudase a darle una visión especial. Y ahora, sin pretenderlo, surgió de manera espontánea; un día canturreando junto a mi actual productor, Fernando Velázquez.

-Alguien proviniente de un mundo muy diferente al suyo, dedicado casi en exclusiva a las bandas sonoras. 

-Yo le conocí precisamente porque intervine en una pieza de la película 321 días en Michigan. Él ha compuesto muchísimas bandas sonoras: Lo imposible, El orfanato, Hércules, Ocho apellidos vascos... Estábamos trabajando en otro proyecto que dejamos aparcado al descubrir lo que le apasiona también a él Carlos Cano.

-El disco incluye un tema en su memoria escrito para la ocasión por Antonio Martínez Ares. ¿Cuándo se reconcilió con él?

-Sí, Antonio me escribió muchas de las canciones más importantes que yo he cantado. Si él no hubiera estado en ese momento ahí probablemente yo no estaría en este momento aquí. Y sin que sucediera nada de verdadera importancia, me pasó lo que no me ha ocurrido con nadie más de la profesión: nos enfadamos.  Pero tras casi 10 años distanciados, coincidimos en un concierto de La Canalla, en el que también estaba Sílvia Pérez Cruz, y como el tiempo te hace ver las cosas de otra manera, ya somos de nuevo buenos amigos.

-Una canción crítica con la España franquista pero también la actual.

-Es una letra ácida y comprometida, con fragmentos de declaraciones del propio Cano y cosas de la España actual que creemos que pensaría.

-Baltasar Garzón y Julio Anguita se confiensan admiradores suyos. ¿Cantaría en un mítin de Podemos?

-No me veo cantando en ningún mítin de ningún partido, entre otras cosas porque sería decantarme por uno cuando no tengo ni idea de lo que votaré este año. Igualmente, creo que la irrupción de Podemos era lógica y hará que los otros partidos se pongan un poco las pilas.

-Dedica una canción a su hija nacida hace ocho meses, y lo hace a dúo con María Dolores Pradera.

-En cierto modo la veo también casi como una madre, cuando estamos juntas o hablamos por teléfono. Inspira una gran ternura Y debía estar ahí, pues nadie como ella ha cantado la canciones de Carlos Cano.

-La última vez que vino a Barcelona fue con el espectáculo Azabache, en el que también estaba Pastor Soler ¿Cómo ha vivido su retirada?

-Ha constatado lo frágil que puede ser la sensibilidad del artista. Pero no me lo he tomado como una despedida sino una pausa, algo temporal, porque es una mujer estupenda que ha nacido para cantar.