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El laberinto de la corrupción

CRÍTICA El premio Planeta de Jorge Zepeda apuesta más por la trama que por el estilo en 'Milena o el fémur más bello del mundo'

RICARDO BAIXERAS

Jorge Zepeda Patterson (Mazatlán, Sinaloa, 1952) se ha alzado con el Premio Planeta con un thriller político aderezado de corrupción, sexo y violencia. La cartografía es la de un planeta global, aunque focalizado en México y en España, dañado por el blanqueo de dinero, las mafias, la delincuencia 2.0, el narcotráfico y una extensísima red de prostitución que no parecen dejar a salvo a nada y a nadie. Todos los personajes tienen una deuda contraída que en un momento u otro tendrán que pagar. Pero la figura central es Milena, una joven croata que a los 16 años, creyendo que va a Berlín a trabajar, es engañada y obligada a prostituirse en las altas esferas de la política.

No es la primera vez que Zepeda enfrenta su escritura a esta temática. Como periodista ya ha dado excelentes muestras en sus reportajes en el periódico digital sinembargo.mx, así como desde la dirección de Siglo XXI, Público y ahora desde El Universal. Y como novelista, desde la novela Los corruptores, una primera parte de Milena o el fémur más bello del mundo donde ya aparecían un grupo de justicieros apodados Los Azules que en esa novela del 2013 andaban en busca y captura de la verdad sobre el asesinato de Pamela Dosantos. Tanto en una como en otra Zepeda Patterson ha querido adentrarse en los intrincados laberintos de la corrupción o, lo que es lo mismo, en las siempre inquietantes relaciones del poder, en cualquiera de sus formas, con lo real, que en el caso que nos ocupa, es el mundo del periodismo.

Parece bastante evidente que la intención del autor no ha sido edificar un texto narrativo complejo, tenue y arquitectónicamente subyugante. Por el contrario, la literatura de ficción que Zepeda Patterson pretende construir tiene más que ver con la narración ágil de una trama -plagada de personajes que no buscan jamás redimirse ni redimir al otro- que con una afanosa búsqueda estilística. Los protagonista de la ficción, se llamen Milena, Vila-Rojas, Claudia, Amelia, Tomás o Jaime saben que «en política la lealtad se practica solo cuando la traición no ofrece dividendos» del mismo modo que no pueden evitar pensar que «la desesperanza es llevadera a condición de vacunarla contra cualquier brote de nostalgia».

Lo cierto es que el autor ha sabido plasmar un mundo extremadamente complejo de una manera coral, atractiva y con una trama plagada de aristas. Especial mención a los textos que Milena escribe mientras dura su cautiverio y que la convierten por derecho propio en la primera y última prostituta culta para quien «el sórdido blanco y negro de su brutal existencia perdió sustancia frente a la rica gama que las historias leídas coloreaban su imaginación».

El desmoronamiento de la sociedad es presentado como el peaje que hemos de pagar por una globalización excesiva y que permite al escritor adentrarse en un submundo abyecto cuyos tentáculos son eternos e infinitos. Suspenda el lector, si puede, la verdad de la ficción y adéntrese, si quiere, en la verosimilitud que este texto descarnado, excesivo y despiadado presenta. Porque al hacerlo estará dibujando su propia máscara. Por acción o por omisión.

MILENA O EL FÉMUR MÁS BELLO DEL MUNDO
Jorge Zepeda Patterson
Planeta. 480 p, 20,50 €