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Sergio Dalma, de la sala Niza al Liceu

El cantante de Sabadell activa los resortes de la memoria en un paseo por las salas de BCN donde empezó

El artista presentará el día 28 en el coliseo de la Rambla '#YoEstuveAllí', que incluye su primer DVD en directo

NÚRIA MARTORELL / BARCELONA

Recorrido por las salas de Barcelona donde se forjó Sergio Dalma. / MONICA PELLICCIA

Sergio Dalma antes de ser Sergio Dalma. Josep Capdevila recorriendo las salas de Barcelona donde empezó a forjarse y curtirse como artista siendo solo un adolescente que hacía de corista o cantaba versiones de los años 60. Su padre le tenía que acompañar "porque eran nightclubs y al ser menor de edad" no le dejaban entrar solo, recuerda el cantante. El recorrido sentimental por la historia de Sergio Dalma culmina en su futuro más inmediato: el Gran Teatre del Liceu.

En el emblemático coliseo de la Rambla cantará el próximo 28 de diciembre. El concierto se enmarca en la gira con la que festeja sus 25 años de carrera. Los resortes de la memoria se activan en cada una de las paradas que hace invitado por EL PERIÓDICO (y que son grabadas en vídeo). Fueron unos orígenes humildes. Y la huella de esos primeros pasos permanece indeleble. "Con mi primer sueldo me compré un Renault 5. Tenía 17 años, empezaba a ser semiprofesional y combinaba las actuaciones con los estudios. Lo recuerdo perfectamente. Era un Renault de cuarta mano. Y fíjate que no me sé la matrícula de mi coche actual y sí la de este". ¡Anda! ¿Y cuál era? "B-9753-BN", responde del tirón.

El grupo Stils

"Encima del cine Niza, que ahora veo que quieren convertir en un supermercado, estaba la sala Niza. Allí tocaba con un grupo llamado Stils. Los martes y jueves por la noche y los domingos por la tarde. En este sitio empecé a conectar con músicos y orquestas. Gente que luego me propuso hacer coros para el Arnau, la Scala... Y para grabar anuncios de la tele..." Spots como el de cerveza San Miguel, en el que cantaba 'She's so beautiful' de Cliff Richards "con una voz más rasgada, agresiva, rockera". Y que le ayudó a acabar de definir su estilo.

Lo último que hizo antes de reencarnarse en Sergio Dalma, sigue relatando, tuvo la antigua discoteca Shadow como escenario. Antes había sido la mítica sala Emporium y después pasó a llamarse Metròpolis tras reorientarse como sala de teatro Muntaner. "Interpretábamos música de los años 60. Amado Jaén, el bajista de Los Diablos, me propuso montar una banda para tocar canciones de Los Sírex , Nino Bravo, Elton John... Yo tenía pues eso, 17 añitos, y el resto del grupo casi 50. Fui una esponja. Sabía que tenía que aprender al máximo con ellos".

Dalma, bueno, Capdevila, aprendió a tocar la guitarra "en las típicas actividades extraescolares". Y fue el mismo profesor el que le espoleó a convertirse en vocalista: "Tú lo que tienes que hacer es cantar". "Sé de un grupo semiprofesional que está buscando cantante, ¿por qué no te presentas?".

Josep Capdevila y su Banda Sonora

La formación acabó llamándose Josep Capdevila y su Banda Sonora. "Tengo grandes recuerdos. Una noche, saliendo de aquí con mis productores, Josep Llobell Álex Soler, nos fuimos a encontrar con Luis Gómez Escolar para que hiciera las canciones de mi primer disco, Esa chica es mía». El primer punto de inflexión de su carrera. Ya tenía discográfica (el sello Horus). El resto es archiconocido: su gran salto a la fama en Eurovisión con un tema que incluyó en su segundo álbum y que llevará pegado de por vida: Bailar pegados.

Vanesa Martín, Pablo Alborán y Nek

Una pieza que recoge en su reciente lanzamiento, '#YoEstuveAllí'. Un directo de su actual gira en el que por primera vez en su trayectoria incorpora un DVD con su actuación en Las Ventas de Madrid (el 20 de septiembre). Y en la que contó con tres invitados: Pablo Alborán, Nek, -"con ambos ya había trabajado"-; y Vanesa Martín, "una gran luchadora y uno de los mejores exponentes que hay en la canción de autor".

El recital del Liceu no supondrá su debut en la sala. En el 2010 remató ahí su gira de 'Trece'. Ahora es la continuación de 'Cadore 33', con el que ya recaló en el Auditori del Fòrum con dos apoteósicos conciertos. "El disco es de un bolo en Madrid. Y como soy catalán, quería un escenario y unas fechas mágicas: el Liceu en plenas fiestas navideñas".