El anticristo, en el Tibidabo

Marc Carreté debuta en el largometraje con el filme de exorcismos 'Asmodexia»

Lluís Marco, protagonista del filme, y Marc Carreté, ayer en Sitges.

Lluís Marco, protagonista del filme, y Marc Carreté, ayer en Sitges. / DIEGO CALDERÓN

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J. G. / SITGES

Marc Carreté (Barcelona, 1970) se declara rendido admirador de los grandes maestros de lo extraño: Poe, Lovecraft, Maupassant, Stevenson. «Me fascina ese universo suyo entre el terror y la melancolía, esa capacidad para navegar por la oscuridad de la mente humana», comenta a este diario poco antes de la puesta de largo en Sitges (fuera de concurso) de su primer largometraje, Asmodexia: una walk movie de terror sobre posesiones, exorcismos, sectas, anticristos y resurrecciones en la que un pastor evangelista (Lluís Marco) y su nieta (Clàudia Alba) deben recorrer los alrededores de Barcelona en busca de un grupo de tipos raros acosados por una fuerza sobrenatural. 

«No lo puedo evitar: siento pasión por el subgénero de los exorcismos, por la dualidad entre el bien y el mal, por las diferencias entre la doctrina cristiana, que nos perdona y nos impone unos códigos, y el satanismo, que nos acepta como somos», explica Carreté, que ha escrito el guion de Asmodexia mano a mano con Mike Hostench, productor y subdirector del Festival de Sitges. «¡Puede que Mike sea el tipo con más referencias del cine del terror que haya sobre la capa de la tierra!», bromea el director, que hasta ahora había trabajado en la publicidad y la comunicación. «Por ejemplo, los guiños a El más allá, de Lucio Fulci, son cosa de Mike. Mis referentes son más literarios. Hay muchos guiños que funcionan como un juego para que la gente los descubra».

La sobrexplotación del género diabólico no impide que Asmodexia quiera buscar, y de algún modo la encuentre, su voz propia. «No hemos reinventado el género, pero hemos querido darle una óptica diferente», afirma Carreté. El inesperado tono pausado -con profundas, a veces engoladas, conversaciones con términos solemnes tipo «abominación», «superchería», «camposanto» «ponzoñoso»-, la estupenda fotografía de Xavi Garriga y las trabajadas localizaciones en Barcelona y alrededores (como las sobrecogedoras piscinas abandonadas de Rubí o el no menos inquietante templo del Tibidabo), hacen de Asmodexia una obra valiente y singular, siempre al filo, imperfecta y un punto pirada, como requiere, en fin, el canon diabólico.

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Estreno en Estados Unidos

El filme se estrenará en Barcelona y Madrid de modo limitado el 14 de noviembre, antes de pasar al DVD y el vídeo bajo demanda (VOD). Antes, se pudo ver en EEUU. Y ahora se distribuirá en China, Corea del Sur, Taiwán y Canadá. «Aquí es que cuesta mucho estrenar. Pero, bueno, estar en Sitges era  mi sueño de juventud. Estrené aquí mis cortos Mal cuerpo y Castidermia, y de algún modo me siento hijo de Sitges»