RECTA FINAL DE LA 23ª EDICIÓN

El nuevo diccionario de la RAE ya sale de la imprenta

Blecua elige «libertad» como palabra preferida, porque está «regida por la ley»

José Manuel Blecua, ayer, con los primeros ejemplares de la 23ª edición del diccionario de la RAE.

José Manuel Blecua, ayer, con los primeros ejemplares de la 23ª edición del diccionario de la RAE. / JOAN CORTADELLAS

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ERNEST ALÓS / BARCELONA

¿Será la 23ª edición del Diccionario de la Lengua Española Diccionario de la Lengua Españolala última que se imprimirá en papel? Teniendo en cuenta que han pasado ya 13 años desde la anterior, quizá. De momento, explicaba ayer el director de la Real Academia EspañolaJosé Manuel Blecua, los 50.000 ejemplares que se están imprimiendo son una muestra de la «salud del papel» impreso. Pero tampoco tiene muy claro cuál será el futuro. «Qué más querría yo que ser profeta. Pero el predominio de las redes va a hacer que las consultas a través de internet sean cada vez más importantes. Tengan en cuenta que un diccionario no es un libro para leer, sino para consultar una voz, o una característica concreta de una voz», añade. Y de momento estas consultas a las aplicaciones y webs de la RAE son unos 500 millones al año.

De hecho, gran parte del contenido de la 23ª edición ya está consultable: en las redes está disponible la 22ª, pero con un vínculo a la 23ª en cada entrada que está enmendada. Hasta cinco tandas de actualizaciones ha tenido la versión en internet para ir incorporando las modificaciones a medida que se aprobaban, y en espera de que llegara la edición impresa. Eso sí, teniendo en cuenta que el contenido de la nueva versión, adaptada a las nuevas ortografía, gramática y al diccionario de americanismos, con 140.000 enmiendas y 8.680 entradas más, no fue definitivo hasta agosto, aún tardará en sustituir plenamente a la anterior en su versión digital.

El diccionario llegará a las librerías el 16 de octubre y se presentará, en un acto presidido por los Reyes, al día siguiente, una semana antes de lo previsto para ajustarse a la agenda de la Casa Real. Pero el cambio de calendario no planteará problemas: de una nave de Polinyà están saliendo, cosidos y encuadernados, unos 10.000 ejemplares al día.

Ayer, Blecua, inició la campaña de promoción de la obra con una visita a los talleres de la empresa CPS-EGEDSA. De entrada, fue una clase práctica de cosido y encuadernado ¿Saben que, una vez cosido y encolado dos veces el lomo, la franjita de tela bordada de color que remata el cosido antes de incorporar las cubiertas se llama cabezada? ¿Ni se habían dado cuenta de que existía? Búsquenla, la encontrarán en todos los libros gordos bien encuadernados en tapa dura.

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La visita dio también para una charla con el director. Y, hablando de consultas, para preguntarle por la modificación de la voz referéndum, que en la versión del 2001 solo recogía la ratificación de actos legales o administrativos pero ahora también incluye las consultas no vinculantes. Blecua respondió que no se trató de poner una tirita ante el actual reto catalán «porque a pesar de lo que han dicho lenguas malvadas y viperinas, se aprobó en el 2008». Bueno, quizá tampoco sea casual que se tramitase tras el plan Ibarretxe y el Estatut de Maragall.

Pero el clima político influye con más inmediatez de lo que la maquinaria de la academia renueva el diccionario. Preguntado por su palabra favorita, tras hacerse el remolón («los profesionales tenemos muy poca relación afectuosa y sentimental con las palabras», respondió), Blecua eligió libertad«porque toda libertad está limitada por la ley, supone que en la sociedad hay una convivencia que en una democracia está regida por las leyes». Teniendo en cuenta la actualidad política, no parece una elección casual.