DOS NOVELAS GRÁFICAS ENTRE LA REALIDAD Y LA INVENCIÓN

Del museo a la viñeta

Dos cómics fabulan sobre dos grandes del arte, Velázquez y 'Las Meninas' y Frida Khalo vista por Chavela Vargas

Del museo a la viñeta
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ANNA ABELLA / BARCELONA

En las páginas de La casa azul La casa azulresuena la ronca y rota voz de Chavela Vargas recordando la noche llena de tequilas que compartió platicando con Frida Khalo en la fiesta en la que, decía ella, conoció a la artista, a la que confesó haber amado. Lo logra Tyto Alba (Badalona, 1975) usando a la desaparecida cantante como hilo conductor de una ficción inspirada en la realidad, donde ella misma es la narradora de sus propias y contradictorias anécdotas. También con el cómic como arma, y bordeando, fabulando y jugando con los hechos históricos, a años luz de la biografía al uso, Las Meninas Las Meninasse ocupan de acercarse a otro grande de la pintura, Diego Velázquez, a través de su indiscutible obra maestra. De ello se encargan el guionista Santiago García y el dibujante Javier Olivares, que reflexionan sobre «por qué una obra se convierte en icono cultural y cómo un artista consigue trascender y pasar a la historia».

El arte y, en este caso, dos de sus esquivos creadores -Velázquez y  Frida Khalo-, empapan ambos álbumes, que acaban de llegar a las librerías de la mano de Astiberri con una semana de diferencia. No es terreno desconocido para sus autores. En el caso de García, además de experto en cómic y novela gráfica (coordinador de la antología Panorama y de los ensayos de Supercómic- y guionista de largo recorrido -Beowulf (con David Rubín), Fútbol (con Pablo Ríos), El vecino (con Pepo Pérez)...-, es licenciado en Historia del Arte. «Lo que más me interesa del arte -responde por teléfono desde Baltimore (Estados Unidos), donde vive- es entender cómo se escribe su historia, cómo decidimos quiénes son maestros y cuáles obras maestras. Las Meninas Las Meninaseran casi desconocidas hasta el siglo XIX, cuando adquirió el estatus que hoy mantiene. Era el cuadro ideal para plantear estos temas».

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Por su parte, Tyto Alba viene del mundo del arte. Encaminó su carrera hacia la pintura y la ilustración y ha vendido durante años cuadros en galerías. Hasta que con 30 volvió a fijarse en el cómic. «Vi cosas muy interesantes a nivel gráifco y pensé en juntar las dos cosas que me gusta hacer, pintar y contar historias. En la guardería ya me inventaba historias que contaba a los otros niños», confiesa. En sus incursiones recientes en el cómic destacan El hijo (2009), con guion de Mario Torrecillas, y las adaptaciones de dos libros de Gabi Martínez, Sudd (2011) y Solo para gigantes (2012). El wéstern Dos espíritus (2013), su primera obra en solitario, le sirvió de experimento para La casa azul.

Las Meninas Las Meninases el cómic más extenso de Olivares, ilustrador e historietista. El pasado jueves sentía los nervios del estreno mientras ultimaba, en el Museo ABC de Madrid, la exposición (hasta el 16 noviembre) sobre este ambicioso trabajo.