FESTIVAL DE CINE DONOSTIARRA

Borja Cobeaga: «Tener a Bildu en las instituciones es muy sano»

El cineasta presenta en el festival de San Sebastián 'Negociador', que retrata con mucha libertad y mucho humor a un político vasco que media con el Gobierno español en las negociaciones con ETA

Borja Cobeaga, ayer en San Sebastián.

Borja Cobeaga, ayer en San Sebastián. / EFE / JAVIER ETXEZARRETA

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NANDO SALVÀ / SAN SEBASTIÁN

-¿Habría sido posible esta película antes de la tregua?

-Imposible. Había que esperar hasta este momento, en mi caso porque yo quería hacer Negociador Negociadorsin concesiones. También por eso la he hecho pequeñita y, por tanto, gozando de gran libertad. No es una historia hecha para quedar bien.

-¿Cree que molestará a alguien?

-Puede que a alguien le moleste antes de verla, porque aplicar pinceladas cómicas a temas como negociación y ETA predispone al escepticismo. Pero la película no tiene ningún posicionamiento ideológico, viéndola no sabes muy bien de qué parte está. Aunque, bien pensado, a lo mejor a alguien le molesta precisamente porque no se posiciona. Ya veremos.

-¿Cómo han cambiado las cosas desde la tregua?

-Hace 10 años no podríamos haber tenido una conversación sobre esta película porque no existiría, y quizá estaríamos tomando una copa en el centro de Donosti mientras a pocos metros alguien quema un autobús. La sociedad vasca ha sido muy madura y en poco tiempo ha ido cerrando heridas. Falta mucho por hacer, pero los avances han sido descomunales.

-¿Que se vayan cerrando heridas significa que las posturas se acercan?

-Yo creo que sí. Tener a Bildu en las instituciones es muy sano, porque colocar al frente de ellas a alguien que las repudiaba inevitablemente estimula el diálogo. A mí me pasó: darme cuenta de que alguien de la izquierda aberzale no tenía cuernos y rabo y no olía a azufre fue un gran adelanto para mí.

-En todo caso habrá quien diga que es demasiado pronto para hacer una comedia sobre ETA.

-Para mí no lo es. Hay historias que merece la pena entender. Creo que es necesario meditar sobre cómo hemos llegado a este punto, gracias al empeño y el esfuerzo de ciertas personas. Cuando la voluntad de las personas aflora es cuando las cosas cambian. Los organismos e instituciones no suelen ser propensos a los cambios.

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-Al frente del programa televisivo Vaya Semanita, usted ya se esforzó por combatir tabús sobre ETA. ¿Qué le lleva a tratar el tema?

-Al final escribes sobre las cosas que te tocan de cerca. Yo veía algo en la calle que luego no tenía su reflejo en la pantalla. Con Vaya Semanita nunca me encontré con ninguna crítica, quizá porque siempre me fijé más en el costumbrismo que en las ideologías: no hacía chistes de políticos sino, por ejemplo, de un votante de HB que quiere una película que regalan con La Razón. Ese tipo de cosas no pueden ofender a nadie.