DESAPARECE UNA DE LAS ÚLTIMAS VOCES DEL EXILIO CULTURAL

Fallece la poeta Montserrat Abelló

La escritora y traductora muere a los 96 años

Montserrat Abelló, en el año 2008, tras recibir el Premi d’Honor.

Montserrat Abelló, en el año 2008, tras recibir el Premi d’Honor. / ANDREA BOSCH

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ERNEST ALÓS
BARCELONA

La poeta y traductora Montserrat Abelló (Tarragona, 1918) vivió y escribió hasta que ella misma dijo basta. La escritora, traductora al catalán de escritoras en lengua inglesa como Sylvia Plath, Iris Murdoch, Anne Sexton y Margareth Atwood y al inglés de autores como Mercè Rodoreda, Salvador Espriu, Maria Àngels Anglada y Maria Mercè Marçal, falleció en la tarde de ayer en su domicilio familiar. «Ha tenido una muerte muy plácida: ha dicho que estaba cansada, que quería morir, y se ha muerto», explicaba anoche la directora de la Institució de les Lletres Catalanes, Laura Borràs.

«Era una persona muy generosa, incansable y muy querida, y se ha podido llevar con ella parte de este afecto; este mismo año, a sus 96 años, ha publicado tres libros, entre ellos la traducción de Maria Mercè Marçal al inglés y su último libro de poemas, Més enllà del parlar concís, que presentó este agosto, el julio recibió el homenaje de 50 poetas en el festival Poesia des dels Balcons de Riba-roja e hizo la lectura de un poema inédito en el Dia Internacional de la Poesia», recordaba Borràs, para quien la poesía de Abelló «era muy auténtica, muy vinculada a su experiencia vital pero perfectamente extrapolable, y la quería limpia y desnuda, hasta el punto de que no titulaba la mayoría de sus poemas».

GUERRA, EXILIO Y RETORNO / Montserrat Abelló pasó su infancia entre Cádiz, Londres, Cartagena y Tarragona debido a la profesión de ingeniero naval de su padre. Alumna de Carles Riba en la Universitat de Barcelona, durante la guerra civil ejerció de profesora de inglés en un instituto público de Barcelona en sustitución del profesorado movilizado en el frente. El exilio la llevó a Inglaterra y Chile y no regresó a Barcelona hasta 1960, donde trabajó hasta su jubilación como docente de la Institució Cultural del CIC y empezó a publicar tardíamente (en 1963) su primer libro de poemas, Vida diària.

«Fue una mujer que vivió mucho, intensamente y felizmente. Era un pedazo de historia, uno de los últimos representantes vitales del exilio, y una mujer que se hizo a sí misma, con un carácter que le hizo, por ejemplo, inventarse literalmente el comité de escritoras del PEN junto con Maria Mercè Marçal». recordaba anoche el poeta Jaume Subirana.

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Una selección de sus traducciones de poetas al catalán apareció con el título de Cares a la finestra: 20 dones poetes de parla anglesa del segle XX.  En el año 2002, la editorial Proa reunió su obra poética en un único volumen, Al cor de les paraules. Oriol Izquierdo, editor de esta obra, recordaba ayer que «una de las cosas que más impacto provocaba cuando hablaba de ella misma y de su poesía era descubrir la libertad radical y la exigencia radical desde las que escribía, con una sencillez y una humildad muy poco frecuente y que echaremos mucho a faltar. A los poetas jóvenes les recomendaba que descubriesen su propia voz y no renunciasen a ella».

Montserrat Abelló recibió galardones como el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes de Òmnium Cultural, el Premi Nacional de Cultura de la Generalitat de Catalunya, el Premi Crítica Serra d'Or, el Lletra d'Or y el premio de la Associació d'Escriptors en Llengua Catalana.