entrevista con el director

Matt Reeves : «Me sorprende la quietud de los simios»

Matt  Reeves : «Me sorprende la quietud de los simios»


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PAZ MATA
SAN FRANCISCO

Lleva haciendo películas desde que tenía ocho años y con 13 consiguió colocar uno de sus cortos en una cadena de televisión por cable. Desde entonces su pasión por el cine y la televisión ha ido creciendo a medida que lo hacían las nuevas tecnologías. A finales de los noventa, Matt Reeves ( Rockville Center, New York. 1966) se apuntó un gran tanto creando junto con su amigo J. J. Abrams la serie de televisión Felicity y más tarde el thriller de ciencia ficción Monstruoso (Cloverfield), con el que se le abrieron las puertas de Hollywood. Ahora nos trae El amanecer del planeta de los simios, cinta que llega a nuestras pantallas después de haber reventado las taquillas en Estados Unidos, y que Reeves accedió a dirigir después de que Rupert Wyatt, que en 2011 dirigiera El origen del planeta de los simios, abandonara el proyecto por desacuerdo con los productores. «Siempre he sido un gran fan de esta franquicia, y cuando me llamaron para unirme al proyecto les dije que lo haría siempre y cuando me dejaran centrarme más en el protagonista -Caesar, el líder de la banda de simios- y en el mundo que este había creado, en el que se cuestiona si es posible la coexistencia con un grupo de humanos. Esta vez no sería solo el planeta de los simios sino el planeta de los simios y los humanos», cuenta Reeves en nuestro encuentro en San Francisco, donde se rodó la cinta.

-¿Que condición le pusieron?

-Para mi sorpresa, la única condición fue que cumpliera con la fecha de entrega, querían estrenar en Estados Unidos el fin de semana del Memorial Day (23 junio) y así fue.

-Dice que es un fan de esta franquicia, ¿qué le gusta de ella?

-Lo que más me atrae de ella y sin duda de la anterior es la historia de Caesar y la interpretación tan emotiva de él de Andy Serkis. No nos engañemos, es una película de acción pensada para entretener al público en la época estival, una cinta emocionante con la que intentamos que la gente se lo pase en grande viéndola, pero las metáforas de esta historia hablan de explorar nuestra propia naturaleza y de esa constante lucha entre el lado bueno y el malo de la condición humana.

-Hablando de la interpretación de Serkis, ¿qué le aporta como director trabajar con la motion capture?

-Una de mis pasiones como director es trabajar con los actores y por ello tenía mis dudas a la hora de usar la motion capture. Tenía miedo porque no pensé que iba a ser una barrera técnica entre el actor y yo, pero antes de empezar a rodar quise ver todas las imágenes de Andy Serkis de la anterior película, quería ver el proceso de creación desde el principio. Y me tranquilizó porque me di cuenta de que la motion capture es solo una tecnología que capta, más que sus movimientos, su ejecución y eso está basado en la interpretación.

-¿Qué es lo que más le ha sorprendido, haciendo esta película, del comportamiento de los simios ?

-Lo que más me ha sorprendido es su enorme quietud. Economizan mucho sus movimientos, están presentes en el momento, mirando, observando y escuchando lo que les rodea y es muy interesante porque me hace pensar en nosotros, los seres humanos que éramos así pero nos hemos olvidado de esa quietud y de centrarnos en el presente.

-¿Qué piensa del debate de los derechos de los humanos frente al de los animales que plantean las dos últimas películas de la saga?

-En mi opinión, la intención de estas películas es crear empatía con todos los personajes, tanto los humanos como los animales, de modo que podamos entender sus puntos de vista y darnos cuenta de que todos compartimos este planeta y por lo tanto debemos respetarnos. A pesar de todos los aspectos de ciencia ficción que tiene la película, para mí es un filme muy humanista.

SEnDUn filme que nos plantea el tema de la comunicación y la habilidad para entendernos entre todos los seres de este planeta. ¿Qué les llevó a incorporar este tema?

-Cuando me propusieron dirigir esta película vi la anterior y me impresionó la emotiva interpretación de Andy Serkis. Más tarde la vi por segunda vez. Entre ambas, había tenido un hijo y no sé si fue la paternidad o qué pero vi algo que no había visto la primera vez, detrás de los ojos de Caesar, vi no solo su inteligencia sino la lucha por expresarse, por comunicarse con otros seres. Mi hijo estaba empezando a hablar y a tratar de comunicarse y una de mis revelaciones como padre fue ver que dentro de ese pequeño había una increíble inteligencia, que todavía no tenía las herramientas para expresarse. Por eso mi implicación en esta película, además de que desde que era niño me ha gustado esta saga, ha sido muy personal, porque la idea de la comunicación y de la lucha por expresarnos era algo que siempre me ha interesado y me parecía que eran aspectos muy importantes que quería incorporar en la historia.

-Otro tema importante es el uso de las armas. Los simios, al menos Caesar, no quiere utilizarlas, pero en la película tienen un gran protagonismo. ¿Qué pensó de ello cuando leyó el guion?

-Por supuesto, las armas en la película representan esa violencia que llevamos dentro y al mismo tiempo representan el equilibrio de poder entre las dos poblaciones del planeta, los simios y los humanos. Cuando Caesar tira el arma trata de resistir a esa parte de su ser, la violencia, que es algo muy humano y esa es su revelación, darse cuenta de lo humano que es. Creo que es un gran privilegio haber podido explorar estos temas en un medio que es, básicamente, puro entretenimiento.

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-Por cierto, señor Revees, ¿Por qué quiso destruir en el filme construcciones como el Puente de la Bahía de San Francisco o el edificio de la Reserva Federal?

-Para mí son edificios emblemáticos de California, donde crecí, como las gasolineras 76 o el Dodgers Stadium. Son recuerdos de infancia y símbolos de nuestra civilización. La idea era introducir sitios que fueran familiares -aunque quizás no lo sean para todo el mundo [risas]-, y ahora verlos como fantasmas del pasado.