CONCIERTO EN MADRID DE LOS AUTORES DE 'SATISFACTION'

El desafío de los Stones

El grupo británico actúa hoy, por primera vez, en el estadio Santiago Bernabéu dentro de la gira '14 on fire'

Los músicos, con una edad media de 70 años, ofrecerán un repertorio antológico asentado en sus clásicos del rock

Mick Jagger y Ron Wood, en una pantalla gigante del Stade de France de París, el pasado día 13.

Mick Jagger y Ron Wood, en una pantalla gigante del Stade de France de París, el pasado día 13. / AFP / ERIC FEFERBERG

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JORDI BIANCIOTTO
MADRID

Cuando, en 1976, los Stones actuaron en Barcelona ya hubo quien dijo que estaban en horas bajas y que no durarían mucho y, desde entonces, la cantinela de  la última gira y la disolución inminente les ha ido acompañando. Aunque, cada vez más, vamos con pies de plomo: viendo como, una y otra vez, desmienten esos pronósticos, el eslogan latente del tour final (nunca empleado explícitamente por el grupo) ha ido perdiendo sentido y crédito. En 1990, por ejemplo, la disolución parecía más posible que en el 2014, en que, de nuevo, desafían al mundo, y a ellos mismos, con campañas de estadios que no parecen acusar cansancio en el público. La que hoy les trae, por primera vez, al estadio Santiago Bernabéu, de Madrid.

Las espadas siguen en alto y, las especulaciones sobre el paulatino fundido de los Rolling Stones se estrellan contra la realidad. Nada de lo que se rumoreó en los últimos tiempos ha resultado ser cierto: ni el grupo renuncia a los estadios para concentrarse en pabellones deportivos, ni sustituye las giras por estancias prolongadas en grandes capitales. Nada de eso. Los Stones de 14 on Fire vuelven a ser una máquina de llenar los mayores recintos, fieles a su máxima de gran espectáculo itinerante del rock'n'roll, aunque, eso sí, las edades de los personajes inviten a espaciar un poco más los conciertos, y por eso entre uno y otro suele haber dos noches libres, y no una, como era común en giras anteriores. También han abierto la puerta a los festivales, como reflejan las citas en el Pinkpop (Holanda), Werchter (Bélgica) y Roskilde (Dinamarca).

RELEVO GENERACIONAL / Hace siete años desde su anterior visita, lo que constituye la segunda espera más larga del grupo en España, solo superada por los ocho años que transcurrieron entre las giras de 1982 y 1990. Eso ayuda a entender porqué las 54.000 entradas que Doctor Music puso a la venta se agotaron de un tirón, en poco más de 11 horas, cuando, en el 2007, solo cuatro años después de la anterior visita, quedó papel por vender tanto en Madrid como en Barcelona. El relevo generacional, la ampliación de audiencia por las franjas más jóvenes, juega a favor de los mitos del rock.

Barcelona queda esta vez fuera del itinerario, como en 1982 y 1995. La gira europea contempló desde un principio un total de 14 conciertos, a uno por país con la única excepción de Alemania, que acoge dos, y la promotora ha estimado que, considerando los flujos de público en el mercado español, era más fácil llenar un estadio en Madrid que en la capital catalana. Contradiciendo la tradición stoniana, esta vez la plaza no es el Calderón, sino el Bernabéu, estadio utilizado con cuentagotas para fines musicales, que a lo largo de su historia ha acogido conciertos de Raphael (1985), Frank Sinatra (1986), U2 (1987), Julio Iglesias (1989), Operación Triunfo (2002) y Bruce Springsteen (2008 y 2012).

PLANES PARA EL 2015 / Acuden a Madrid unos Rolling Stones sacudidos, el pasado 17 de marzo, por la muerte, supuestamente por suicidio, de L'Wren Scott, la novia de Mick Jagger. Un shock anímico que el cantante conlleva con discreción,si bien forzó una decisión muy inusual en la banda, el aplazamiento de la gira  por Australia, con siete fechas que se han recolocado, ampliadas finalmente a nueve, en octubre y noviembre. Sí, el itinerario de 14 on Fire sigue, y en Argentina y Brasil ya suspiran por una visita del grupo en febrero del 2015, que, por ahora, no ha sido anunciada oficialmente.

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Si la gira del 2006-07 tenía la coartada de un disco nuevo, A bigger bang, esta vez  la banda tira del guion antológico, como en el Forty licks tour. El leitmotiv es el 50º aniversario, una efeméride que, las cosas como son, muy pocas bandas de rock del planeta pueden estar en disposición de festejar. Por eso, quizá con el ánimo ablandado, invitan a los conciertos a un ilustre ex, el guitarrista Mick Taylor. La recopilación Grrr! pone la percha discográfica al tour, que en Estados Unidos dio que hablar por el elevado precio de las entradas, corregido en Europa aunque no podamos hablar de precios populares (entre 85 y 225 euros las de Madrid).

Jagger (70 años), Keith Richards (70), Charlie Watts (73) y Ron Wood (67) comienzan a parecerse a esos bluesmen que siguen tocando por puro oficio y vocación sin que se les cuestione por la edad. Ya hace algún tiempo que rock'n'roll y juventud dejaron de ser sinónimos, y la fiesta continúa. Esta noche, en el Bernabéu, lo hará a lomos de una veintena de clásicos, de Jumpin' Jack flash (presumible apertura) a (I can't get no) Satisfaction (bis final). ¿Y por qué razón debería ser su última gira?