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ESTRENO MUNDIAL

Cortés, gitano cosmopolita

El bailaor regresa a sus orígenes con un nuevo 'show' en el Tívoli, del 2 al 4 de mayo

MARTA CERVERA / Barcelona

Joaquín Cortés, ayer, en la entrada del Teatro Tívoli donde estrenará ’Gitano’.

Joaquín Cortés, ayer, en la entrada del Teatro Tívoli donde estrenará ’Gitano’. / ALBERT BERTRAN

Joaquín Cortés, el bailarín que revolucionó el flamenco con su atrevida fusión de estilos, mantiene la ilusión y las ganas de seguir taconeando. A sus 45 años, agradecido por cómo le ha tratado la vida y superado el mal trago de perder a su madre, regresa al escenario del Tívoli con 'Gitano'. En él dice regresar a sus raíces.

«Cuando perdí a mi madre se apagó la luz para mí», confesó Cortés. «Yo quise ser número uno por ella y cuando nos dejó me quedé en estado de shock. Pero eso fue hace unos cinco años. Ya lo he superado. Ahora tengo ganas de que llegue el viernes y volver a escena porque el teatro es magia y el día que deje de serlo, lo abandonaré».


17 Músicos en directo

'Gitano' vivirá su estreno mundial en el Tívoli y solo estará en cartel del 2 al 4 de mayo. Es una gran producción con 17 músicos en directo, 8 bailarinas y 2 bailaoras muy prometedoras: Gemma Moneo y Saray Fernández, La Pitita. «Me apetecía dar una oportunidad a bailaoras que están empezando y que son diamantes en bruto», destacó en referencia a Moneo y La Pitita. «Su baile proviene de la tradición clásica y yo lo he cambiado un poco, le he dado una dimensión más universal», añadió el artista cordobés.


«Soy gitano y llevo el flamenco en la sangre. Empecé a dar palmas a los cuatro meses, con un tío lejano tocando el acordeón. Para mí el flamenco es una forma de vivir», explicó. Según comentó, le resulta mucho más difícil hallar a bailaores capaces de acompañarle. «Es difícil reunir a un grupo de bailaores que puedan seguirme en una gira mundial. Todos tienen compromisos», aseguró.


«Joaquín Cortes es una marca en el mundo. Un sello que se caracteriza por la mezcla de estilos tanto en la danza como en la música», recordó, feliz, de regresar a un teatro como el Tívoli. «Me trae muy buenos recuerdos, como Barcelona. Estoy encantado de volver», afirma el artista que ha presentado en el teatro del Eixample desde 'Pasión gitana' a 'Soul', 'Calé' y 'Live'. 

Atrevido

Tan valiente como cuando montó su propia compañía con 22 años y estrenó 'Cibayí' en París, Cortés defiende sin pizca de humildad su estrellato con hazañas artísticas que le han llevado a llenar estadios y codearse con grandes figuras del cine y de la moda. Por como habló en la presentación de ayer parece que él y Paco de Lucía, el único que citó, hayan sido quienes más han hecho por el reconocimiento internacional del flamenco.

En 'Gitano' vuelve a sus orígenes con una mirada a su vertiente clásica en la primera parte. La segunda, que enlaza con la anterior sin descanso, explota el estilo Cortés, ese movimiento sin fronteras que integra flamenco, baile español, ballet clásico y danza contemporánea. «Es una locura», resume el bailaor. La percusión domina en los primeros compases del show mientras que después el ritmo aúna influencias de la música latina, el jazz y el gospel, entre otros.


Como es habitual un decorado creado con última tecnología servirá para recrear una escenografía moderna y atemporal. «Es una superproducción con luces y leds porque hay que tener al público entretenido», razonó el creador de un flamenco que provoca mayor entusiasmo en los turistas que en los puristas. Con toda seguridad contra su propia voluntad.