25 oct 2020

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Joël Dicker: "Tenía miedo de que el libro se considerara asqueroso"

'La verdad sobre el caso Harry Quebert' fue la sensación en la rentrée literaria francesa del año pasado. Allí vendió 540.000 ejemplares, y ahora la novela de este joven abogado suizo está empezando su camino para convertirse en un 'best-seller' mundial

ERNEST ALÓS / Barcelona

Marcus Goldman es un joven escritor angustiado por repetir su primer y único best-seller. Harry Quebert, un prestigioso novelista que vive, solitario, en una mansión costera de la costa de Nueva Inglaterra, y que ha sido su padrino literario desde la universidad. Nola Kellergan, una chiquilla de 15 años que se enamoró de Quebert, desapareció en 1975 y cuyo cadáver aparece, ahora, enterrado en su jardín. Goldman intenta explicar lo sucedido en su nuevo libro. Quebert resulta que ya lo hizo... Y Joël Dicker es su creador, un abogado suizo al que a sus 28 años le acaricia el éxito a lo grande con la novela que explica la historia (mejor, las novelas, y las historias) de todos ellos, 'La verdad sobre el caso Harry Quebert' (Alfaguara / La Campana).

En septiembre del 2012 llegaba a las librerías francesas 'La verdad sobre el caso Harry Quebert' y en octubre, en la Feria de Fráncfort, decenas de editoriales ya se habían dado bofetadas por conseguir los derechos de traducción. Ganó el gran premio de novela de la Academia Francesa y el Goncourt des Lycéens, y ha vendido 540. 000 ejemplares. Su gira para promocionar las traducciones al castellano
y al catalán ha sido triunfal.

La crítica ha secundado este éxito, con algunas excepciones en Francia. Más allá de las reseñas aguafiestas y de los elogios acríticos que lo comparan con Philip Roth, Enrique de Hériz lo defendió en este diario como un 'thriller' modélico cuya trama "se aplaudirá y estudiará en los talleres de escritura".

Preguntado por qué son algo empalagosos los diálogos entre Harry Quebert y Nola, el escritor contesta: "Uno de los fallos del libro, para mí, es esa relación. Recuerde que llevaba cinco libros rechazados. Y tenía miedo de que cualquier elemento sexual en la relación entre Harry y Nola causase el rechazo de los editores, y lo considerasen pedófilo, que esa relación era asquerosa. Por eso eliminé todos los aspectos sexuales y eróticos de su relación, que pasó a ser muy naíf, con palabras pero sin actos amorosos. Creo que fue un error, que como escritor tendría que haber asumido mi responsabilidad: que esa relación fuese como yo creo, con sexo incluido aunque ella tuviese 15 años. O bien hacer que ella tuviese 20 años. Tenía que decidir y tuve un punto de debilidad. Para mí es un alivio ver estos errores. Soy demasiado joven para escribir una obra maestra".

>> Lea la entrevista completa con Joël Dicker en e-Periódico.