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dos exposiciones con el mismo hilo conductor

El fin de la fotografía tradicional

Foto Colectania y Arts Santa Mónica indagan en el futuro de la imagen en la era digital

NATÀLIA FARRÉ
BARCELONA

En un solo día se hacen más fotografías que todas las que se hicieron durante el siglo XIX. Siglo en el que se calcula que un europeo llegaba a ver 1.000 imágenes a lo largo de su vida, incluidas las religiosas; hoy, un occidental visiona más de 1.000 instantáneas antes de comer. Se calcula que hay 500 millones de fotografías en Facebook y casi 12 millones de retratos solo de puestas de sol en Flickr, que  en total tiene más de 6.000 millones de instantáneas y añade 100.000 nuevas cada minuto. No hay duda. Vivimos rodeados de imágenes. De imágenes que todos producimos y recibimos con la ayuda de las nuevas tecnologías: internet y el móvil. Herramientas que han revolucionado tanto el mundo de la fotografía que «no sabemos si estamos hablando aún de fotografía», apunta Joan Fontcuberta. El artista, además, se pregunta: «¿Queremos ser fotosaurios o adaptarnos al mundo que llega?».

La respuesta, según Fontcuberta, está en dos exposiciones From here on, en el Arts Santa Mònica del 21 de febrero al 13 de abril, y en Obra-Colección. El artista como coleccionista, en Fundación Foto Colectania del 21 de febrero al 25 de mayo. Dos muestras que se complementan y comparten comisario y artistas, y que tienen el foco puesto en la Postfotografía en la era internet y la telefonía móvil, como figura en el subtítulo de la primera. «Un terreno de tanteo porque no sabemos hacia dónde vamos. Profundizamos en aquello que no sabemos que será pero que  sí sabemos que está mutando», explica Fontcuberta, comisario de ambas muestras.

En la primera, propiciada por los Rencontres d'Arles, comparte responsabilidad con Clément Chéroux, Erik Kessels, Martint Parr y Joachim Schmid, que a su vez aparecen como artistas en la exposición de Foto Colectania. Y en ambas se cuestionan conceptos como los de autoría, obra original, ecología visual y banalización de la fotografía, entre otros. De entrada, muchos de los artistas expuestos no toman sus propias fotos sino que trabajan a partir de las ya existentes. «Se trata de una actitud ética, estética y política, de una reacción crítica delante de la saturación de imágenes actual. ¿Tiene sentido contribuir a crear más fotografías redundantes?», argumenta Fontcuberta, y exhiben Penelope Umbrico, Corinne Vionnet, Erik Kessels  y Roc Herms, entre otros, con trabajos a partir de imágenes encontradas en internet o en los mercadillos. La primera recicla las imágenes de Flickr sobre puestas de sol y la segunda crea postales de lugares turísticos a partir de la superposición de diferentes imágenes de los monumentos encontradas en Google. Roc Herms usa una plataforma de realidad virtual para convertirse en fotografo. Y Erik Kessels da un nuevo contexto y un nuevo significado a los retratos hallados en los mercados de segunda mano.

GALLINAS VIVAS / El punto absurdo  lo pone  Thomas Mailaender con su Chicken Museum. En la tercera planta del Arts Santa Mònica media docena de gallinas están encerradas en un corral forrado de imágenes a las que no hacen ningún caso.

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