tú y yo somos tres

«¡La fea se ha vuelto cisne!»

’Tu y yo somos tres’, por Ferran Monegal

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Ferran Monegal
Ferran Monegal

Crítico de televisión

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Fantástica puesta en escena en elDeluxe(T-5) para entronizar el regreso, la resurrección televisiva deBelén Esteban, que llevaba casi tres meses desaparecida; o si lo prefieren, y como dijo su representanteToño Sanchís,«¡Belén Esteban ha petao. ¡Ahh! Les ha salido una velada redonda y completísima. Para estas cosas son unos maestros. Solo cabe descubrirse. DijoJorge Javiercuando calentaba motores anunciando queBeléniba a aparecer enseguida:«¡Cuánta gente en el plató! ¡Esto parece la inauguración del Teatro Real!». Efectivamente: qué menos que un teatro real para laprincesa del pueblo. La sesión tuvo dos ejes principales sobre los que pivotó todo el espectáculo. Primero, tras bajar la escalera como granvedette de Mediaset, fue entrevistada porJorge Javier. Este tramo fue muy intenso. Se trataba de escarbar en los motivos, el porqué, las causas de su desaparición televisiva. Se buscaba la confesión descarnada de la protagonista. Ella no falló. Contó con vehemencia la peripecia que ha sufrido.«Yo venía aquí con mucho miedo. Estaba metida en una espiral muy difícil. Tenía que mentir para tapar mis problemas. Tenía la moral por el suelo. No me quería nada a mí misma. Llegué a pensar que no valía nada»y poco a poco se fue perfilando el clima en el que estaba sumida: divorcio, depresión, adicciones, tratamiento psiquiátrico... Su entrevistador tampoco falló. Sobre todo en el tema de las adicciones. Resaltó varias veces queBelénestaba en«proceso de recuperación»y mandó que le trajeran un papel, que resultó ser la última analítica. Leyó:«Los análisis clínicos referidos a toxicología... ¡sale negativo!». Y aBelénse le iluminó el semblante, y dijo, con mucha alegría:«Yo antes me veía fea, me veía horrible... ¡Pero la fea se ha vuelto cisne! ¡He engordado 16 kilos y llevo faja, me hace mucha ilusión decirlo!».

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Tras estos gloriosos detalles de su meritoria recuperación pasaron a la segunda fase: el reencuentro con sus compañeros de plató. Fueron llegando uno a uno. Lo adornaron con gran suspense. Y acabaron abrazados tiernamente. O sea, una reconfortante tregua en la guerra caníbal que el propio programa impulsa.

RepitióBelén, a lo largo de la noche, que su psiquiatra siempre le dice:«¡Sé tú misma!». ¡Ah! Lo sigue siendo, es indiscutible. Desde 2000 las distintas fases de exposición pública de su vida son, y siguen siendo, el objeto de su existencia televisiva. Se acaba de inaugurar la fase cisne.