29 oct 2020

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de incalculable valor

Hallado en un garaje próximo a Santiago el Códice Calixtino robado hace un año

El local está en el edificio en el que vive el electricista detenido el martes junto a su familia

El Códice Calixtino del siglo XII desaparecido hace ahora un año ha sido hallado en un garaje en Milladoiro (A Coruña) próximo a Santiago de Compostela, según ha informado la Policía Nacional. El local en el que la Policía ha localizado el manuscrito está situado en el mismo edificio en el que reside el electricista detenido este martes en Santiago como presunto autor material del robo, han confirmado a Efe fuentes próximas a la investigación. La Policía Nacional había detenido el martes, además, a la mujer del electricista, su hijo y la pareja de este.

Los familiares del presunto autor de la sustracción del manuscrito podrían ser considerados cómplices. Las dos parejas fueron arrestadas en la localidad de Milladoiro, en el municipio coruñés de Ames, informó Europa Press.

Los cuatro detenidos permanecen en la Comisaría de la Policía Nacional de Santiago de Compostela a la espera de pasar a disposición judicial en las próximas horas, previsiblemente el jueves, ya que los investigadores tienen que analizar numerosa documentación encontrada.

Las mismas fuentes indicaron que el arrestado, exempleado de la Catedral compostelana, despedido cuando el poder eclesiástico se vio forzado a regularizar la situación laboral de sus trabajadores, es considerado desde hace meses autor material del robo de esta guía de peregrinos de incalculable valor.

Esta semana, la policía, que seguía prudentemente su pista, había realizado registros en algunas de las propiedades de esta familia situadas en las provincias de A Coruña y Pontevedra.

Monedas de la Catedral

En ellas los agentes encontraron monedas y vestigios procedentes de la Catedral, así como una "elevadísima suma de dinero".

También habían comentado estas fuentes que el detenido no se mostraba "muy dispuesto a colaborar" y que incluso habría llegado a poner precio al manuscrito, aproximadamente 40.000 euros, cantidad que, según él, el templo gallego le adeudaba por sus trabajos.

Las pesquisas se centraron desde el principio en el estrecho círculo de aquellos que tenían acceso a esta pieza. El director del Museo de la Catedral de Santiago, Ramón Yzquierdo, siempre defendió como "posibilidad más factible" que el Códice desapareciera por la acción de alguna persona del entorno próximo a la propia basílica.

A un año del robo

El lunes, este historiador dijo que "parece ser que es la versión que ahora toma más cuerpo", justo cuando este jueves se cumple un año de la desaparición de este manuscrito, que durante ocho siglos custodió la Catedral de Santiago.

Sobre las investigaciones policiales que se han llevado a cabo en el entorno del personal que trabaja en la Catedral, apuntó que todos habían "hablado con la policía para colaborar", si bien reconoció que personalmente no se ha sentido "vigilado". "Quien pueda haber sido, posiblemente sí que se haya sentido más vigilado", apostilló en su conversación.

Una docena de agentes se han dedicado en exclusiva a este caso, que acumula larguísimos interrogatorios (a más de 70 personas), y cientos de horas de grabaciones y registros.

Hermetismo

La Brigada Central de Patrimonio ha desarrollado su trabajo dentro del más absoluto hermetismo, merced al secreto de sumario.

El deán de la Catedral, José María Díaz, declaró el lunes a Efe, un día antes de que se conociesen estas detenciones, que "por órdenes superiores" no podía pronunciarse sobre este asunto, y que tampoco era "lo más conveniente" para su salud.

Díaz era el responsable del Archivo Catedralicio y, por ende, del Códice, en el momento de la desaparición. Las escasas medidas de seguridad del habitáculo donde se guardaba esta pieza y la polémica generada con las llaves --varios medios publicaron que estaban puestas en la cerradura-- provocaron su dimisión como guardador, aceptada por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio.

La Fiscalía de Galicia llegó a recomendar a la Iglesia la elaboración de un inventario de todo su patrimonio y la custodia en cajas fuertes de las reliquias de mayor interés solamente veinte días después de la desaparición del Códice.

Sin embargo, y a un año vista, ningún obispado gallego se ha sumado a esta propuesta, denominada 'Iglesia Segura, Patrimonio Protegido'. Solamente el Obispado de Astorga, que tiene jurisdicción sobre algunos territorios en Galicia, se ha adherido a este protocolo de prevención, que busca prevenir más expolios.

Sala acorazada

El Códice Calixtino estaba en una sala acorazada, pero dentro de un recinto con relajadas medidas de seguridad, y el supuesto responsable del robo era conocedor de esta "pobre protección", según han contado a Efe fuentes próximas a la investigación.

El juez instructor de este caso, el magistrado gallego José Antonio Vázquez Taín, se ha mostrado estos casi 365 días partidario de "tejer las cosas" despacio, "siendo muy meticuloso". Únicamente cuando se ha comprobado que el sospechoso no cooperaría de ningún modo, se procedió a la detención. Pero esta falta de colaboración había sido detectada mucho antes de su arresto de este martes.

A lo largo de este año, las conjeturas sobre este suceso han sido muchas, las principales un robo por encargo a petición de un coleccionista privado y una venganza personal entre miembros de la Iglesia.