Entrevista con el director de 'Moonrise Kingdom'

Wes Anderson: "Quiero creer que mis películas forman una pequeña colección"

El director Wes Anderson, durante el rodaje de ’Moonrise Kingdom’.

El director Wes Anderson, durante el rodaje de ’Moonrise Kingdom’. / EL PERIÓDICO

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NANDO SALVÀ / Madrid

En su séptimo filme, Moonrise Kingdom, Wes Anderson (Houston, 1969) viaja al paraíso perdido de la América de los 60 para recrear el hechizo jovial y doloroso del primer amor.

-Ha definido Moonrise Kingdom como el recuerdo de una fantasía. ¿Podría explicarse?

-Sí, significa que proviene de lo que yo deseaba que me sucediera cuando tenía 12 años, la aventura que me habría gustado vivir. Recuerdo la emoción que sentí cuando creí enamorarme por primera vez, qué poderoso e inexplicable era ese sentimiento. En mi caso no sucedió nada, no creo que ella ni siquiera llegara a saber qué colado estaba yo. Pero me habría gustado protagonizar un románticoamour fou.

-¿Es casual que, en todas sus películas, los adultos se comporten como niños, y los niños como adultos?

-Los niños son los únicos que tienen una idea clara acerca de lo que quieren. No tienen sabiduría pero sí pureza en la mirada, y eso puede ser una ventaja. No pueden prever las consecuencias de sus actos, pero tienen muy claro cuál va a ser su próximo paso, y eso es mucho más de lo que nos sucede a los adultos. A nosotros la experiencia nos ha hecho perder la claridad emocional. El miedo a repetir errores pasados nos paraliza.

-Señor Anderson, ¿cómo se siente uno siendo el cineasta máscooldel mundo?

-Es curioso, yo jamás me he visto como alguiencool.Creo, más bien, que el germen de mis películas está en mis raíces suburbanas y provinciales, y en mis deseos de querer formar parte de otra cultura. De niño, en Tejas, a menudo consultaba elNew Yorkery leía todas esas críticas de conciertos y espectáculos teatrales, y me sentía frustrado porque sabía que iba a perdérmelos. Yo quería formar parte de todo eso. Más tarde, cuando finalmente pude vivir en Nueva York durante un tiempo, me lancé a consumir cultura como un loco. Supongo que eso me convirtió en el esnob que ahora soy (risas).

-¿Cuánto le importa ser fiel a su propio estilo?

-A lo que aspiro es que cada nueva película sea lo mas diferente posible de lo que he hecho con anterioridad, pero al mismo tiempo quiero ser yo mismo. Yo comparo mi estilo con mi caligrafía. Podría tratar de cambiar de letra, de escribir con mi mano mala, pero ésta es mi forma de escribir, mi forma de rodar, y no quiero forzarme a modificarla. No quiero pretender ser alguien distinto de quien soy.

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-¿Y cuánto le preocupa su legado?

-Mucho. No quiero hacer una película de la que no me sienta orgulloso, que no sienta como mía. Quiero creer que todas mis películas forman una pequeña colección, un corpus. Las puedo alinear juntas en la estantería del salón y están en armonía perfecta. Espero no hacer ninguna en el futuro que no encaje. Me encanta que todas ellas hayan sido editadas en DVD y Blu-ray por la Criterion Collection, porque eso las convierte en parte de un todo unitario: mi obra. Además, a mi ego le sienta estupendamente.