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El amor por los libros, digamos

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Jordi Puntí
Jordi Puntí

Escritor. Autor de 'Todo Messi. Ejercicios de estilo'.

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Edicions 62 ha editado en catalán la novelaStoner,deJohn Williams, y le ha puesto una cubierta muy buena.Stoneres uno de esos libros que tuvo una segunda oportunidad: se publicó en 1965, pero una reedición en Estados Unidos y luego el éxito sorprendente en castellano (en la editorial Baile del Sol) lo han relanzado. La novela describe la vida de Stoner, un chico solitario y resignado, que vive en el campo y va a la universidad para estudiar agricultura. Un día, en una clase de inglés, vive una especie de epifanía e intuye que su existencia solo tendrá sentido si se dedica a la literatura. Con el tiempo será profesor, pero la rutina se va comiendo su vocación.

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La cubierta acierta al transmitir la mezcla de angustia y pasión apagada que es la vida de Stoner. Muestra a un hombre leyendo en una butaca, a la luz de una lámpara, y rodeado de una biblioteca altísima, con los estantes cargados de libros, tan imponente que agobia. Es una cubierta que atraerá a un tipo de lector muy específico: el que siente, digamos, amor por los libros. El arco es amplio y abarca muchas devociones, de la más ingenua a la fetichista o sectaria. Las cubiertas así suelen funcionar. Piensen, por ejemplo, en la deJo confesso,de Jaume Cabré: un niño que intenta coger un volumen (¿prohibido?) de un estante muy alto.

No sé si es algo de toda la vida o se trata de una moda, pero en los últimos años se han publicado muchos títulos en los que la lectura y las librerías son tema central. Por ejemploFirmin,con la rata que habla de libros mientras los va devorando. OLa librería, dePenelope Fitzgerald.OLa ladrona de libros,deMarkus Zusak. OLa mujer de papel,deRabih Alameddine.OLa librería ambulante, deChristopher Morley,y que en pocos meses ya lleva cuatro ediciones. Como en todos los géneros, hay obras de calidad literaria y monumentos a la cursilería. Me pregunto si esta atracción por las novelas sobre libros no es también una forma de autoestima: leer para reforzar una fidelidad, sentirse parte de una comunidad casi clandestina.