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templo del jazz

Duot presenta el disco 'Cactus' en Robadors 23

ROGER ROCA
BARCELONA

Como Kant, que daba un paseo diario a la misma hora y con el mismo recorrido, Duot sigue su rutina con disciplina prusiana. Llueva, nieve o juegue el Barça, el saxofonista Albert Cirera y el batería Ramon Prats están cada jueves a las siete y media de la tarde en Robadors 23, un pequeño local del Raval que es el punto de encuentro de improvisadores y músicos de jazz. Su proyecto es algo insólito en la ciudad. Prats hace memoria: «Creo que en un año y medio habremos fallado una o dos veces». Cirera lo explica con humor: «Nos lo hemos tomado en serio. Como ir a misa».

Se conocieron estudiando

en la ESMUC, donde su tutor les puso en contacto porque tenían mucho en común. Destacaban entre sus compañeros debido a que a ambos les atraía la improvisación y el jazz más libre. «Descubrí esta música en una clase de Agustí Fernández», recuerda Cirera (en la foto, a la izquierda). «Salí pensando: ¿pero qué narices es esto? No entendía nada. Luego me enganché». A Prats le ocurrió lo mismo con un concierto del saxofonista Peter Brötzmann. Desde entonces tocan juntos en varias formaciones, pero Duot es su proyecto de largo recorrido. Tras años trabajando en el local de ensayo, se impusieron los conciertos semanales como una forma de profundizar en su lenguaje en común.

CÓMPLICES Y MENTORES / Hoy (22.00 horas) presentan su segundo disco, Cactus, con la colaboración de algunos de sus cómplices y mentores, como los pianistas Agustí Fernández y Marco Mezquida. Su constancia en Robadors ha ayudado a dinamizar la escena de improvisadores y a despertar el interés entre un nuevo público. «No son muchos, pero son fieles, creo que más que público de jazz es es gente que escuchaba rock independiente y se ha radicalizado», opina Prats.