Los autores mediáticos

Celebración incompleta de la cultura

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XAVIER BRU DE SALA

Fiesta de la cultura. La gente se la ha hecho suya. No es un montaje comercial como San Valentín, o una conmemoración política como el Onze de Setembre. Por Sant Jordi no se reivindica nada, no se celebra el Día de la Madre, del Padre o de la mona. Se sale, se pasea, se regalan rosas y libros en un ambiente ciudadano que es el alma de la Diada. Sentirse parte de una multitud, de una emoción colectiva con un sentido ejemplar y envidiable. Ya hicimos bien en dejarla tranquila, en día laborable, de no enmascararla trasladando aquí la fiesta nacional como algunos, por error, habíamos defendido. Ya hacen bien otros países en imitarla.

Que Sant Jordi no sea una fiesta comercial no significa que el comercio esté ausente. Pero el comercio que se practica es ideal, lo mejor de la cultura y lo mejor de la naturaleza, al menos en el plano simbólico. Parece programado desde el mejor de los mundos. La fiesta se acerca tanto a la perfección que no hay forma de aguarla. No con este propósito sino al revés, una contrarrecomendación. Si tenéis pensado adquirir, regalar o haceros regalar enlos próximos días une-book, esperad un poco. Por Sant Jordi, las rosas tienen que ser de terciopelo, y los libros, de papel.

El libro electrónico

Mientras tanto, podéis preguntar a los amigos y conocidos que ya tienene-book si lo utilizan mucho, si encuentran lo que buscan a precios razonables o si parece que los editores y las plataformas se hayan puesto de acuerdo para estrangular al libro electrónico en la misma cuna.

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Pregunta final. ¿Cómo es que, a pesar el supuesto fin de las jerarquías, todo el mundo sabe distinguir entreMarsé,Vila-Matas oMendozadeRuiz Zafónytutti quanti, y en catalán no hay manera de distinguir a los mejores?

Primero los deberíais conocer y reconocer, pero es misión imposible. Una Diada y un héroe mata-dragones no pueden poner remedio a todo el año, a un año tras otro de ausencia de filtros, de confusión y de autores a patadas. Suerte tenemos de editoriales como Adesiara.