entrevista con el Escritor

Jeffery Deaver: «Amo a mis villanos»

El escritor de ’thrillers’ Jeffery Deaver, ayer en el hotel Casa Fuster de Barcelona.

El escritor de ’thrillers’ Jeffery Deaver, ayer en el hotel Casa Fuster de Barcelona. / MIQUEL MONFORT

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ERNEST ALÓS
BARCELONA

Jeffery Deaver (Glen Ellyn, Illinois, 1950) tiene un buen número de seguidores de sus thrillers (el más popular, gracias al cine, El coleccionista de huesos). Les dio el salto, y ganó nuevos fans, cuando aceptó escribir la última novela de James Bond, Carta Blanca. Presenta Luna fría (Umbriel) con su detective tetrapléjico Lincoln Rhyme.

-Sigue una fórmula fija en sus novelas. ¿Es lo que piden sus lectores? ¿Siente necesidad de cambiar?

-Piense en Star Wars. La gente sabe qué puede esperar, pero también quiere algo nuevo en cada entrega. También en mis novelas el modelo puede ser siempre el mismo (todos mis libros tienen giros, varios finales sorpresa, suceden en un tiempo limitado) pero debo encontrar nuevos elementos que sigan entreteniendo a mis lectores.

-Como los malos. Se recrea en inventar siempre nuevos supervillanos. Parece que le gusten.

-Sí, amo a mis villanos. Disfruto creando a mis malos. Por ejemplo, en Carta blanca no podía inventarme a James Bond, pero sí creé un villano brillante e inteligente: ese era el extra. Intento hacer cada libro diferente, y llevo unos 30, ofreciendo un motivo nuevo (en Luna fría, el mundo del medio ambiente y el reciclaje) y creando un malo atractivo. Eso sí, siempre acaban en la cárcel. Habrá en algún sitio un gran penal lleno con mis malos...

-¿Nunca impunes? ¿Debe tener un final moral la novela negra? ¿El malo siempre debe ser castigado?

-No necesariamente: el Ripley de Highsmith es absolutamente malvado y las cosas le van bien. No creo que un libro de misterio deba tener un final moral, pero sí un final satisfactorio emocionalmente. A mí me critican porque mis libros suelen tener un final feliz, pero mi lector ha de acabar el libro con una sonrisa, y sorprendido por un giro final. Yo estoy aquí para entretener, no para explicar cómo es la vida. Yo construyo un parque de atracciones, con una montaña rusa para el lector.

-Los autores autopublicados no son una amenaza para los autores literarios. ¿Para los de género, sí?

-Algunos de estos autores son tan buenos como algunos publicados por editoriales. Otros no dominan el oficio. Siempre ha habido basura, y confío en que la audiencia sepa distinguir entre descuido y calidad.

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-¿Se inspiró en Ironside para crear a su Lincoln Rhyme?

-Pensé en él, claro. Pero mucho más en la manera cerebral de investigar el crimen de Sherlock Holmes.