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Reencuentro cuatro décadas después del estreno de la polémica canción

El nuevo Trío Dinámico

Serrat graba en catalán con De la Calva y Arcusa el 'La, la, la' con el que Massiel ganó Eurovisión

NÚRIA MARTORELL
BARCELONA

Después de 43 años, Joan Manuel Serrat canta en catalán «la vieja, entrañable y maltratada amiga La, la, la», según describe el propio cantautor. Le acompañan los rejuvenecidos autores de la pieza, el Dúo Dinámico. ¿El motivo? El disco Somos jóvenes en que Manuel de la Calva y Ramón Arcusa se hacen arropar por otros artistas para festejar su medio siglo de existencia. En el álbum, esta archiconocida canción acaba siendo bilingüe, puesto que el Dúo Dinámico aborda su parte en castellano. Idioma con el que inicialmente Serrat la grabó para participar en Eurovisión y que TVE quiso obligarle luego a seguir utilizando cuando este cambió de opinión y dijo que «o en catalán o nada». Le sustituyó Massiel. Se la aprendió en apenas dos semanas. Y para más inri ganó.

La amistad y los lazos artísticos de Serrat y el Dúo Dinámico (llegaron a compartir representante, José María Lasso de la Vega) vienen de lejos. El Noi del Poble Sec recuerda que cuando iba al instituto tenía que atravesar el Paral·lel y delante de los teatros donde actuaba el Dúo Dinámico «había una ola de adolescentes que se les encaramaban pretendiendo algo más que sus autógrafos». Y asegura que «dentro del panorama musical español, fueron pioneros de muchas cosas: el fenómeno de fans nació aquí con ellos», subraya.

LA SORPRESA DEL ÁLBUM/ De la Calva reconoce que «la gran sorpresa» de este disco es este La, la, la, Una versión que empieza con la poco conocida letra que Serrat escribió y reza así: «Em recordo, mare,/ que em duies de la mà,/ tu eres jove encara/ i jo anava fent-me gran». «Ha sido tan bonito grabarla y hacía tanto que no hablábamos con él -suspira-. Quedamos como amigos, pero fue gracias a Miguel Ríos que retomamos el contacto. Él le explicó que estábamos grabando un disco de colaboraciones puesto que Ríos acababa de grabar Quisiera ser. Y enseguida nos llamó Serrat y nos dijo: 'Y a mí, ¿no me queréis o qué?».

De la Calva explica que inicialmente ni se «atrevían a proponérselo». Y que cuando le preguntaron qué canción quería cantar, la respuesta fue inmediata: «La, la, la, lógicamente». «Serrat tomó parte tan activa cuando iba a interpretarla en Eurovisión -recuerda-. La promoción, entonces, consistía en hacer una gira por Europa. Cantarla en directo en 25 países con la orquesta de cada tele. Y cuando acabó el tour, La, la, la ya era la favorita. Luego, por lo que sea, decidió que quería cantarla en catalán. Yo no entro ni salgo en esta decisión, simplemente la respetamos completamente».

Antoni Badia, uno de los mayores conocedores del universo serratiano y director y presentador del programa Serrat, cançons a la carta (de Ràdio Rubí), recuerda que tras grabar la canción en castellano, «Serrat aprovechó la base musical y la grabó también en catalán, con una letra también distinta, Pero este La, la, la jamás salió a la venta. Lo que sí se hizo fue distribuir varias cintas entre los realizadores radiofónicos de otras emisoras que la difundieron y, por lo visto, una la digitalizó y es la versión que conocemos». Badia recuerda que existen versiones en vinilo de este hit en portugués, en francés (con poema Per voix), en italiano (también con esta otra pieza bautizada Poema d'amore) y en inglés (con el título She gives me love).

La, la, la supuso el primer triunfo de España en Eurovisión, y el primer intento de unión europea con un estribillo sin idioma, que todo el mundo podía entender. La letra, además, recogía de alguna manera el espíritu serratiano, con cantos a la tierra, a la madre, el amor, a las cosas sencillas. De la Calva admite que sí que contiene muchos «ingredientes» habituales en el cancionero de Serrat. Rememora que la crearon en un hotel en Orense. Y que se enteró de que Serrat no la iba finalmente a cantar «por la televisón».

Serrat ya había grabado en 1968 en castellano antes de la polémica eurovisiva y ya provocó una reacción sin precedentes en las filas de la Cançó. Sufrió la presión de algunos de sus miembros y de otros sectores catalanistas, Edigsa le pospuso el lanzamiento de su segundo disco: Cançons tradicionals. Y cuando se desmarcó con la intención de ir a Eurovisión cantando en catalán, la prensa del régimen franquista se dedicó a desacreditarlo. Su veto en TVE duro seis largos años.