23 oct 2020

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Festival de cine de San Sebastián

La cantera de la ESCAC brilla con su trabajo de fin de curso

13 directores analizan el mundo de la pareja en la fresca 'Puzzled love'

OLGA PEREDA
Pereda

En los festivales de cine, además de estrellas, suele haber artesanos que elaboran joyitas, de esas que alegran el día al público. Ayer, en el certamen de San Sebastián, la sorpresa vino de la mano de Puzzled love, una película realizada con poco dinero (12.000 euros) y mucha ilusión, la de sus 13 directores, que realizaron la cinta como trabajo de fin de curso en su cuarto año de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC). Los 13 jóvenes realizadores, acompañados de los dos protagonistas (Saras Gil y Marcel Borràs), fueron recibidos por el director del festival, José Luis Rebordinos, que les felicitó por la «frescura» de Puzzled love y les confesó que tanto a él como a su hijo les había emocionado la película.

Los alumnos de la especialidad de dirección de la ESCAC suelen terminar sus estudios con un remake. Uno de los profesores, Lluís Segura, cambió de idea y pidió a los estudiantes hacer un filme con un guión original. Él mismo les dio la clave sobre la trama al asegurar que «las relaciones de pareja cada día son diferentes». De esa frase nació la idea para Puzzled love, que analiza la vida de un chico y una chica que comparten piso en Barcelona y se enamoran. Pasado un año, ella tiene que regresar a Chicago y él tiene una beca en Suecia. Así, despidiéndose a lágrima viva en el aeropuerto, empieza la cinta, que da marcha atrás mes a mes y donde cada realizador se ha encargado de uno de los capítulos.

DEMOCRACIA / «Democracia, compañerismo y libertad», fueron las claves que llevaron semejante proyecto a buen puerto, según explicó ayer Javier Sanz, uno de sus responsables del filme, que se estrenará primero en TV-3 y Canal + y, después, en los cines. «Una película diferente también tiene que tener un estreno diferente, ¿no?», añadió Sanz.

A pesar del buen recibimiento de Puzzled love en San Sebastián, los jóvenes realizadores fueron lo suficientemente humildes como para reconocer que, en realidad, todos ellos están en el paro o ejerciendo de becarios o buscándose la vida y mandando currículos a las productoras para luchar y hacerse un hueco en el mundo del cine. «El panorama no es muy alentador. Las subvenciones para hacer cine son escasas», aseguró Josecho de Linares. «A lo mejor la solución es irse fuera, a cualquier país donde sí quieran hacer cine», concluyó Irene Rodríguez.