24 sep 2020

Ir a contenido

Ernest Folch Director editorial de Ediciones B

«El 'e-book' no debe ser una fotocopia del papel»

En tiempos de cambio en el sector, Ernest Folch se incorporará en los próximos días a Ediciones B como director editorial.

ERNEST ALÓS
BARCELONA

-Su fichaje por Ediciones B revolucionó el pasado viernes el sector del libro. ¿Cómo valora esta reacción?

-Hago una valoración entusiasta. Veo que hay mucha ilusión en que Ediciones B se impulse, se renueve, se repiense, aprovechando las cosas buenas que se han hecho. No solo veo ilusión dentro de la casa, que agradezco mucho, sino también fuera: en el sector, en los libreros. Hay ganas de que Ediciones B sea un actor importante en España y en América. Que lo sea más.

-¿Qué análisis haría de la situación actual de la editorial?

-Ediciones B es una editorial con unas posibilidades inmensas, donde se ha hecho mucho y en la que se deberá trabajar en varios campos. Ser más innovadores, reordenarla, y también seguramente tener más autoestima. Es un sello que se merece estar en lo más alto por la tradición que tiene: hay que enseñarlo con orgullo. Esa sería mi primera premisa. Después habrá actuaciones diferentes: una muy importante, y de forma inmediata, porque el sector está en un momento crítico, es impulsar la comercialización digital. Este será un punto estratégico en los próximos meses. La edición la entendemos ligada no solo a un canal, el de la librería. La preservaremos y mantendremos, es muy importante y será muy importante, porque no creo en el apocalipsis de la librería. Pero sí deberemos ser una editorial de diversos formatos, en diversos canales, de diversas plataformas.

-Hasta ahora las editoriales que tienen una gran inercia en su funcionamiento siguen publicando los mismos libros que antes, con un clon digital. ¿Desde Ediciones B es posible hacer otros planteamientos?

-Totalmente. Está en un punto justo para innovar que no tiene ninguna otra editorial en España. Tiene la dimensión justa para hacer cosas de gran alcance y al mismo tiempo no tiene la rigidez de algún gran, gran grupo. Hay que ir más allá de lo que es entender el libro digital como una fotocopia del papel, que es lo que se hace en España. Es cómodo, está bien, pero es una fotocopia del papel. El libro digital debe evolucionar hacia una aplicación: eso quiere decir más interactividad, más creatividad, que la lectura a veces esté más cercana al juego.

-¿Su pronóstico es que la lectura digital crecerá más en las tabletas y teléfonos que en los e-readers?

-Creo que lo que pasará, y ya lo estamos viendo en EEUU, es que se bifurcará la lectura en dos grandes ramas. Una, la lectura que reproduce la del libro de papel. Para esto lo mejor es un reader, que permite esta lectura estática. Y después hay una lectura dinámica, en color, creativa, en aplicaciones, que puede ser el libro infantil, el de texto, el ilustrado, guías... Esta irá directamente hacia las tabletas de la familia del iPad.

-Ha habido géneros como la novela negra, cómic, novela histórica, en los que Ediciones B ha sido pionera. ¿Qué estrategia plantea?

-Cuando uno llega a un lugar debe entender primero qué se ha hecho bien, mucho antes de qué se ha hecho mal. Ha habido sellos importantes como Bruguera, Vergara y la propia Ediciones B con incursiones muy exitosas en el campo de la novela negra y del cómic. Sabiendo esto, al mismo tiempo nos tendremos que reinventar y modernizar.

-Usted ha impulsado formatos atrevidos, como los instant books sobre temas de actualidad inmediata.

-Se ha de producir un cambio de cultura. El editor ha de pasar de un papel más pasivo a otro más activo, de esperar a los autores a buscarlos, de depender de procesos de creación que no puede controlar a liderar y marcar el proceso. También es fundamental poner en valor la marca. Ediciones B es una editorial saneada, bien llevada, capaz de generar éxitos. Pero debe redefinir los sellos, dotarlos de una idea, saber por qué estamos publicando los libros y cómo, entender qué público los compra y por qué, explicar bien al mercado qué hacemos y qué no hacemos, explicar bien los límites de cada sello, crear otros nuevos y abrir nuevas líneas.

-¿Recuperará la marca Bruguera?

-Empiezo a tener las ideas muy claras pero no se pueden desvelar aún. Quiero hablar mucho con el equipo editorial, con el equipo comercial, Lo que se puede decir es que tocaremos formatos que hasta ahora no habíamos tocado, que innovaremos en el producto físico, nos replantearemos todos los procesos e inventaremos nuevas cosas.

-¿Se recentrará la gestión de Ediciones B en Barcelona?

-Ediciones B tiene un buen equipo en Madrid. Y en las diferentes sedes de América Latina, a los que se intentará integrar aún más.

-Su trayectoria se ha centrado en el libro en catalán. ¿Se plantea Ediciones B editar también en catalán?

-Ediciones B hará libros en catalán. Se concentrará evidentemente en la edición en castellano para España y América Latina, donde hay retos muy importantes, pero iremos desvelando de qué manera y cómo editará en catalán. Esto tiene un porqué: Ediciones B tiene que enraizarse mucho más en Barcelona, ser mucho más local para ser mucho más global. El catalán es un instrumento imprescindible. Lo haremos porque lo tenemos cerca, porque es nuestro mundo, porque concebimos la edición como idear qué contenidos se han de crear y cómo, es igual en qué lengua o formato.

-¿Podremos hablar de una nueva Ediciones B?

-Podremos hablar de una renovación profunda de Ediciones B, que ya se notará este 2011.