13 ago 2020

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Recomendaciones navideñas

La literatura juvenil explora nuevos mundos fantásticos

Prolifera la ciencia ficción y las rebeliones como la de 'Los juegos del hambre'

La línea paranormal romántica, heredera de 'Crepúsculo', pierde fuerza

ANNA ABELLA
BARCELONA

Finalizada la saga Crepúsculo, los vampiros de Stephenie Meyer empiezan a saciar su sed de lectores pero sus herederos, léanse ángeles caídos, hombres lobo, hadas... siguen llenando la literatura juvenil con su imprescindible toque romántico. Sin embargo, entre la oferta libresca de esta Navidad se ha encendido la llama de la revuelta fantástica iniciada por la trilogía Los juegos del hambre (Molino / Estrella Polar), de Suzanne Collins (cinco millones de ejemplares en EEUU y 110.000 en España). La exploración de nuevos mundos fantásticos, ligados a la ciencia ficción, a la tradición tolkeniana, a los cuentos de hadas o a clásicos como 1984, de George Orwell, ya despuntan como tendencia, según varios editores.

NUEVOS 'VAMPIROS'

 Las cifras de ventas y la publicación de nuevas entregas prueban que los jóvenes siguen fieles a las historias de amor imposible entre humanos y seres sobrenaturales que Meyer convirtió en fenómeno con sus vampiros. Ahí están los ángeles caídos de Hush, hush, de Becca Fitzpatrick, cuya segunda parte saldrá en enero ; los hombres lobo de la segunda de Temblor, de Maggie Stiefvater (SM / Cruïlla), o los seres de la tercera de Cazadores de sombras, de Cassandra Clare (Destino / Estrella Polar). Sin embargo, Mar Peris, editora de Molino, opina que «han perdido algo de fuerza» y, según Iolanda Batallé, directora editorial de La Galera, «en la última feria del libro de Fráncfort se vio mucho más fantasy tradicional».

LAS 'DISTOPÍAS'

 Los juegos del hambre, sobre un Gobierno que obliga a los jóvenes a matar o morir, ha sido precursor, continúa Batallé, «del claro regreso a la fantasía tradicional, a la ciencia ficción y los mundos llamados distópicos», que, añade la editora de SM Xohana Bastida, «beben de la tradición de Un mundo feliz [de Aldous Huxley] y 1984, y se enriquecen con una reflexión sobre sociedades perfectas que en realidad no lo son». Además, «reavivan el sentimiento de rebeldía por una causa justa propio de los jóvenes», opina Peris, porque muestran «su lucha por un mundo mejor y van contra el conformismo juvenil, por eso es una tendencia muy bienvenida», añade, Patrizia Campana, del área infantil de Grup 62. Entre las novedades, Illes en el cel, primera parte de Skyland (La Galera) de David Carlyle, que muestra a través de la ciencia ficción una Tierra futura fustigada por el cambio climático; Alison Blix, de Francesc Miralles (Molino / La Galera), que se acerca al legendario mundo de Thule, dominado por la ultratecnología; e Incarceron, de Catherine Fischer, una distopía sobre un mundo-prisión. Llegan también revisiones de los cuentos de los Grimm, en la estela de Reckless, nueva serie de Cornelia Funke, como Rojo feroz, de Jackson Pearce (Molino), que reinventa a Caperucita.

GÉNERO NEGRO

3 El policiaco para jóvenes no es nuevo: Andreu Martín llevó a la fama a su detective Flanagan y ahora publica Wendy y el enemigo invisible (Algar / Bromera), tercera entrega de una mossa d'esquadra. Pero «se está reavivando y gusta también al adulto», opina Campana. Así surgen títulos como El imperturbable Hans, debut de Helen Grant, publicado en el sello adulto Emecé, y se estrenan colecciones específicas, como la de Siruela, con El caso del falso accidente, de Jordi Sierra i Fabra. Según Michi Strausfeld, de Siruela, «es una tendencia que crece en Francia, Alemania y EEUU».

EL REALISMO

 El realismo en la novela juvenil sigue ahí pero la mayoría de editores admiten que tiene mucho menos público que la fantasía y «entra en un circuito de lectura más ligado al discurso escolar», afirma Campana. Lo que se busca son títulos crossover que puedan repetir el boom de El niño con el pijama de rayas. En esa línea puente entre joven y adulto, La Galera tiene la colección Bridge, que ahora recupera una obra de cabecera en los 80, Árboles de judías, de Barbara Kingsolver. No faltan recuperaciones de clásicos, como Tom Sawyer, y nuevas voces como la australiana Rebecca James, que en Bella malicia explora la relación de amor-odio y dominio y sumisión entre dos amigas.

CÓMIC

 «La novela gráfica es un género en alza, sobre todo entre adultos, pero no se estaba trabajando tanto para jóvenes. Había básicamente adaptaciones de clásicos pero la idea es abrir horizontes y apostar por contar historias cotidianas y realistas en cómic», apunta Bastida, cuya editorial, SM, acaba de lanzar una serie en esa línea, entre cuyos títulos está Inadaptadas, de Cecil Castelluci y Jim Rugg. Muy innovador es Mentrestant, de Jason Shiga, un título muy apto para adultos que ofrece 3.856 posibilidades (ver foto).

EXPERIMENTOS HÍBRIDOS

 La web 2.0 abre la puerta a tendencias que mezclan géneros y lenguajes, como Chris Wooding, que combina novela y cómic en La resistencia (Montena / Estrella Polar). A ese juego se apunta SM con El silencio se mueve, novela de Fernando Marías que vuelve la vista a la guerra civil y que según Bastida, «es un proyecto transmedia que mezcla cómic, guión de cine, ilustraciones y webs, con lo que el libro gana dimensión en internet». En ese mundo virtual e interactivo se enmarcan la serie Skeleton Creek, de Patrick Carman (Bruño), donde el lector completa la trama con vídeos de la red, y Proyecto Amanda (SM / Estrella Polar), la historia de una desaparecida que, explica Campana, «muestra nuevas vías de lectura y crea una corriente de opinión paralela en internet en una web en la que los lectores se preguntan quién es Amanda y dónde está».