24 oct 2020

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CONSOLIDACIÓN DE UNA CITA DE RIESGO

Al otro lado del espejo

Pau Riba protagoniza, con 'Ribaibal', el cierre del festival Mirall Sonor en Sidecar

Les Aus y Carles Ribot completan el cartel de esta muestra centrada en propuestas experimentales

JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA

Las músicas de riesgo, periféricas, heterodoxas o librepensantes disponen de una plataforma emergente en proceso de consolidación: Mirall Sonor, festival con múltiples sedes simultáneas, dirige el foco hacia las personalidades singulares que crecen en torno al pop y el rock independiente, la canción de autor y la electrónica. Su tercera edición, que ha incluido actuaciones en Tarragona, La Bisbal d'Empordà y Barcelona, culmina esta noche en Sidecar con un trío de creadores situados al otro lado de la frontera comercial y encabezados por el brujo mayor de la transcançó, Pau Riba.

Riba recuperó el año pasado su esencia creativa más cósmica en un disco notable, Virus laics, pero en Sidecar seguirá otro guión, el de Ribaibal. Se trata de un espectáculo de pequeño formato en el que pasa revista a su repertorio referencial, sobre todo el de los años 70.

Clásicos en danza

El guión de Ribaibal incluye canciones como L'home estàtic, Noia de porcelana, La flor del taronger, Braian de Cloun, Maria... Citas a álbumes de culto como Dioptria, Electròccid àcid alquimístic xoc y Licors, que Riba recreará, junto a material más reciente, en solitario a voz y guitarra, pero con dos cómplices escénicas. Su pareja, Memi March, ilustrará las canciones con proyecciones, y su hijastra Aina March aplicará movimientos de danza. Riba ofrece estos días este espectáculo por Catalunya en paralelo a su ya clásico Jisàs de Netzerit, recital navideño desmitificador que escenificará desde el 16 de diciembre hasta el 6 de enero en Teatreneu.

Les Aus se suman a Mirall Sonor con su temerario menú de guitarra, batería y voces asilvestradas. Una deconstrucción del patrón rockero que el dúo barcelonés, integrado por Arnau Sala y Dalmau Boada, inmortalizó en su disco largo Haranna hanné y en diversos lanzamientos menores, y que cohabitó con la musa Lydia Lunch en su Ghosts of Spain. Ruidismo, free-rock desbocado con ecos de la no wave y paisajismo rico en accidentes geográficos.

La tercera pata de Mirall Sonor la pone Carles Ribot, cómplice de Adrià Puntí (hoy conocido como Josep Puntí) en sus últimas etapas, ahora independizado y con un proyecto propio en marcha. Es inminente su primer disco, Vergesdosmiladéu, que rinde homenaje al club de los 27 (Hendrix, Cobain, Joplin y Morrison, fallecidos a esa edad) con un repertorio propio que incluye una versión de Nit de Nadal, de Pau Riba.