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PRESENTACIÓN

La Perla 29 vuelve a la Biblioteca con una temporada estable

'Natale in casa Cupiello' abrirá una programación con cuatro espectáculos

JOSÉ CARLOS SORRIBES
BARCELONA

Hay muchas formas de hacer teatro pero pocas tienen el sabor artesanal y romántico de La Perla 29, un colectivo que capitanea desde 1999 el director Oriol Broggi y que se mueve, a la vez, en los terrenos de una productora y de una compañía. Ahora vuelve, a partir del 22 de diciembre, al espacio que abrió para el teatro barcelonés: la nave gótica de la Biblioteca de Catalunya. La Perla 29 presentó ayer una temporada estable de cuatro espectáculos, entre finales de diciembre y julio.

El menú navideño se abrirá, cómo no, con la reposición de la exitosa Natale in casa Cupiello, la comedia del autor napolitano Eduardo de Filippo que vuelve a Barcelona para despedirse (por ahora).

A esta reposición le seguirá otra en febrero. Broggi recupera uno de sus primeros montajes -«la niña de sus ojos», lo llama-  con La mort d'Ivan Ilitx, de Tolstoi. Estrenado en el 2005 en la Beckett, deberá adecuarse ahora a un espacio más grande y singular como la Biblioteca. Esa voluntad de recuperar textos, explica Broggi, obedece a la intención de «crear un repertorio». La Perla 29 ya lo experimentó, por ejemplo, con Antígona, presentada tres veces.

La presa, del irlandés Connor McPherson, no llevará del 24 de marzo al 16 de abril la firma de Broggi en la dirección, sino de Ferran Utzet, uno de sus ayudantes habituales. La Irlanda rural, un pub y personajes chejovianos pueblan una pieza que estrenó Manel Dueso hace más de una década en el Romea.

TALLER FORMATIVO / Entre mayo y junio, la productora ofrecerá por primera vez un taller, un posgrado, para jovenes intérpretes salidos del Institut o de otras escuelas. Doce actores se pondrán en manos del propio Broggi para abordar desde cero un proceso de creación a partir de la novela Tonio Kröger, de Thomas Mann. Se culminará con la exhibición del trabajo durante dos semanas.

El curso teatral se cerrará con el plato más fuerte del menú, Luces de bohemia. «Me gusta cuestionar a España desde Valle-Inclán», afirmó ayer Broggi. La pieza, lógicamente, se presentará en castellano, con actores tan relevantes como Lluís Soler (Max Estrella), Ramon Vila o Xavier Boada. «Será una versión desnuda, pero con humo para recoger este ambiente tenebroso y alocado de Valle», explicó Broggi.

Soler y Vila, además, son actores estrechamente vinculados a La Perla 29, al igual que Màrcia Cisteró, Marina Jossa y Oscar Muñoz, como lo fue también la directora Carlota Subirós (hoy en el Lliure) en los primeros años de la productora. Esa ligazón con los artistas supone otra de las señas de identidad de las producciones de La Perla 29, que también ha conseguido fidelizar a un público a partir de la idea de intentar hacer «buen teatro pensado con rigor y aire festivo», dijo su director.

La consolidación del proyecto pasa también por la creación de un abono para la temporada. Y su espíritu, siempre inquieto, se manifiesta también con un fancín teatral, La Revistilla, editado a partir de fotocopias. Es fruto del estilo casolà del que habla Broggi.