27 oct 2020

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HISTORIA / EXPOSICIÓN

Nueva York descubre su 'Little Spain'

Una muestra reúne imágenes de los primeros españoles que llegaron a EEUU

EMILIO LÓPEZ ROMERO
NUEVA YORK

La Universidad de Nueva York acoge una fascinante exposición de más de medio centenar de fotografías que retratan las peripecias de los primeros españoles que, buscando un futuro mejor, terminaron instalándose en la Gran Manzana entre finales del siglo XIX y principios del XX. En las paredes del Centro Rey Juan Carlos I cuelgan fragmentos de historias individuales que, en su conjunto, reflejan una etapa de nuestra historia no tan lejana en la que miles de catalanes, gallegos, asturianos y vascos abandonaron su tierra para hacer las Américas y acabaron viviendo en la ciudad de los rascacielos.

La Colonia: un álbum fotográfico de los inmigrantes españoles en Nueva York 1898-1945 fue gestado hace años por James D. Fernández, un profesor de Literatura Española, nieto de José Fernández y Carmen Alonso, ambos asturianos, dos de aquellos inmigrantes que llegaron a la ciudad y que se repartieron entre la zona conocida como Little Spain, a la altura de la calle 14, y el Spanish Harlem.

Mucho se ha escrito sobre el Little Italy italiano, pero a Nueva York también llegaron españoles, se calcula que unos 30.000 antes de que estallara la guerra civil. Entre ellos, historias como la de Prudencio Unanue, un vasco que fundó Goya Foods en el Bajo Manhattan, que acabó siendo la empresa de alimentación hispana más popular de Estados Unidos. «Eran gente pobre pero no indigente, porque la emigración no solía darse entre los más miserables», recuerda el profesor Fernández, que destaca su «iniciativa y valentía» .

EXILIADOS POLÍTICOS / Aunque la mayoría salieron de sus pueblos por razones económicas, también llegaron muchos exiliados políticos. Este es el caso de Pere Esteve, un dirigente anarquista catalán que, tras ser expulsado de Buenos Aires, echó raíces en Nueva York, donde fundó El Despertador, un periódico que se publicaba en tres lenguas.

Hace años, Fernández escribió un ensayo sobre la reacción de la comunidad hispana ante la guerra civil. «Haciendo la investigación conocí a descendientes de emigrantes y recogí sus testimonios y fotos», explica. Ahora tiene tres discos duros «a reventar», con miles de fotografías, recortes de periódicos y fichas de clubes sociales como el Centro Asturiano. Muchas de las historias las aportaron Manuel Alonso (hijo de emigrantes asturianos), la familia Suárez (que abrió una tienda de puros en Brooklyn) y Luz Castaños (familia de los dueños de La Bilbaína).

Es tal el interés que ha despertado la exposición que la biblioteca de la Universidad de Nueva York creará un archivo fotográfico en papel y soporte digital «para no perder la historia de nuestros antepasados».