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DOS TEXTOS INÉDITOS

Ferrater, 'agente' de Pla

El poeta elogió al prosista ampurdanés en dos conferencias y en un informe para convencer a una editorial de EEUU de traducir 'El Quadern Gris'

ERNEST ALÓS / BARCELONA

Entre los muchos que en los años 60 consideraban a Josep Pla un apestado nunca figuró, por supuesto, el poeta, crítico y traductor Gabriel Ferrater. Lo dejó claro en el Poema inacabat, en la memoria de algunos alumnos quedaron las dos conferencias que dedicó al escritor ampurdanés en 1967 y unos pocos han leído, en fotocopias, las transcripciones mecanografiadas de unas grabaciones perdidas. Pero los juicios elogiosos y clarividentes de Ferrater han quedado inéditos hasta su publicación, esta semana, en el libro Tres prosistes (Empúries), junto con las conferencias dedicadas a Joaquim Ruyra y Víctor Català, y el informe que poco antes había elaborado para que Jill Jarrell, de quien ya se había separado, abogase por la traducción del Quadern Gris en Farrar, Strauss & Giroux.

«Se da cuenta del lugar destacado que debería tener Pla en el contexto de la literatura europea y universal. La lucidez propia de Ferrater hace que sea el primero en advertir que el Quadern gris es una reelaboración de los años 60 y cómo hay elementos del diario original que Pla convierte en cuentos y después reintegra», explica Jordi Cornudella, uno de los tres albaceas literarios de Ferrater.

El crítico no se queda corto en sus alabanzas -«ahora, en Europa, no hay más de cinco o seis prosistas tan buenos»- y discute algunas apreciaciones críticas de Joan Fuster. En su opinión, el estilo de Pla no tiene nada de «descuidado» sino que destaca por cómo prepara con material «banal» el efecto de un adjetivo «impresionante». Y su «pésimo castellano», aventura, «es deliberado por el hecho de tener que escribir» en esta lengua.

Ferrater anima a los estudiantes a  no caer en la trampa de condenar políticamente a un escritor que solo necesitaba «una política de orden, de civilización y de normalidad». «Es injusto que, durante 25 años, se le hayan acumulado injurias», proclama, y compara los artículos de Pla en el Destino de la posguerra con los de otro periodista que «sí que tenía alma de asesino».

En su informe para apuntalar el proyecto de traducir a Pla, Ferrater -señala Cornudella- destaca «por su capacidad para ponerse en el lugar del editor norteamericano», aconsejando una versión abreviada del Quadern gris y señalando paralelismos con Ring Lardner, Mark Twain y Sherwood Anderson.

Por cierto, Jill Jarrell descarta en su correspondencia traducir a Pere Gim-ferrer, de quien escribe que «para tener 25 años, parece fosilizado».